Scioli, con una ficha sola para jugar en la mesa del PJ poskirchnerista

Por: Eduardo Aulicino

No es fácil navegar en las aguas del peronismo después de una derrota como la sufrida hace apenas una semana. Con un agregado determinante: se está en presencia de un esquema de poder que se diluye, pero no está claro cuál es el que terminará reemplazándolo

En medio de ese cuadro y golpeado por la caída en el Provincia, Daniel Scioli apuesta ¿según dicen en La Plata¿ a ser el hombre de la transición en el justicialismo, el encargado de ordenar el camino entre lo que fue y lo que viene. ¿Podrá? ¿Avanzará más allá de los intereses de Néstor Kirchner? De la respuesta a esos interrogantes dependen en buena medida los planes a futuro del gobernador.

Esa es la ficha que apuesta Scioli en la mesa del PJ, en función, afirman, de su propio juego político. Pero nada es fácil: en primer lugar, debe ir desarmando con hechos las prevenciones de los gobernadores peronistas que ganaron las legislativas en sus distritos. La mayoría ya dejó trascender que no quieren quedar enredados en un juego que consuma su capital político y que sólo esté destinado a ganar tiempo para que el ex presidente amortigüe el impacto de la derrota electoral. Eso, claro, los complicaría en la perspectiva ¿lejana para el común de la gente¿ de la batalla de 2011.

Scioli llega a esta instancia dañado por partida doble. Acompañó más que cualquiera a Kirchner en la apuesta a todo o nada en la Provincia, y perdió. Quedó a cargo del PJ, a raíz de la retirada del ex presidente, y frente a una tarea muy delicada, que ya sumó cuestionamientos y que sólo podría ser coronada con el compromiso de otros actores, los que ganaron.

Cerca de Scioli sacan diferentes conclusiones sobre las reacciones cosechadas en los primeros días de esta gestión de emergencia en el PJ. Creen que, a pesar de las prevenciones de algunos, se puede avanzar en las conversaciones con los gobernadores peronistas. Scioli ya habló con el chubutense Mario Das Neves, el sanjuanino José Luis Gioja, el chaqueño Jorge Capitanich y el salteño Juan Manuel Urtubey. Tiene previsto dialogar con sus pares de La Rioja, La Pampa y Formosa esta semana.

Los gobernadores, según trascendió, son cautos. Reclaman cambios, sin vueltas, pero habrían dado señales de que se debe preservar el equilibrio con la Casa Rosada. Por supuesto, consideran que la declinación kirchnerista se expresará en el Congreso, sobre todo a la hora de tratar proyectos que involucran las finanzas de las provincias.

En cambio, entienden que las fuertes críticas a Scioli se explican entre quienes tienen otros objetivos. En esa lista anotan a Carlos Reutemann, luego del desaire que siguió a un primer guiño para la gestión del bonaerense. El senador santafesino, dicen, necesita que el centro de gravedad pase por su figura, sin contrapesos por alguna forma de recreación del poder en el PJ. Los palos desde las filas de la sociedad entre peronistas disidentes y macristas son interpretados como parte de una estrategia para mantener el cuadro de fisuras que les permita un armado mayor con vistas a 2011, detrás, en principio, de Mauricio Macri.

Con los gobernadores, la idea que empieza a manejarse es la integración de un cuerpo que de hecho ejerza la conducción partidaria. Frente a algunas desconfianzas, desde las cercanías de Scioli se dejó trascender que ya recibió críticas de Kirchner por los alcances y la velocidad de los encuentros con los mandatarios triunfadores. Es una señal nada inocente.

Scioli además encaró una serie de encuentros con intendentes bonaerenses. Ya estuvo con los del norte del Gran Buenos Aires, y esta semana se verá con los de la zona sur y con algunos del interior. Gestión ¿en especial las medidas frente a la Gripe A¿ y política se combinan en esas citas. Otra señal buscada: se dice que Scioli hará los reclamos que hagan falta para asegurar las obras públicas comprometidas con fondos del Gobierno nacional.

Habrá que ver hasta dónde Scioli avanza en su diferenciación de Kirchner. Para la mayoría de sus allegados, ya dio muchas, y costosas, pruebas de lealtad. Ahora debería pensar en su supervivencia.

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