Scioli escucha los consejos de Lavagna y algunos buscan sumarlo al Gabinete

Hablaron de la difícil situación financiera que tiene la Provincia. Hubo críticas al Gobierno.
Un encuentro -antes de las elecciones- y varias conversaciones telefónicas -la última hace diez días- convirtieron a Roberto Lavagna en uno de los asesores económicos más escuchados por Daniel Scioli. Tanto, que algunos funcionarios cercanos al gobernador se ilusionaron con impulsarlo para el Ministerio de Economía de la Provincia. No tuvieron tiempo de hacerle el ofrecimiento: ante los primeros sondeos, Lavagna se encargó de avisar que no está en sus planes sumarse al gabinete bonaerense. Prometieron volver a intentar más adelante.

Los contactos -frecuentes y reservados- entre Scioli y Lavagna fueron confirmados a Clarín tanto por fuentes cercanas al gobernador como por el propio ex ministro de Economía. Es más, desde el entorno del gobernador parecieron mostrarse interesados en que las conversaciones con Lavagna salieran a la luz. Tal vez sea parte de la estrategia de Scioli para aparecer diferenciándose de la Casa Rosada. Lavagna, después de algunas idas y vueltas, se distanció definitivamente del matrimonio Kirchner.

"Daniel tiene un afecto personal por Lavagna. Lo respeta mucho, tiene un especial reconocimiento por su trabajo y le interesa su mirada", dijo un hombre muy cercano al gobernador. Y después agregó: "De todos modos, no es el único economista que consulta".

"Con Scioli tuvimos algunas conversaciones sobre la Provincia y su economía", se limitó a responder Lavagna ante la consulta de este diario.

La relación entre Scioli y Lavagna viene de los tiempos del gobierno de Eduardo Duhalde, cuando uno era secretario de Turismo y el otro ministro de Economía, y siguió a lo largo de la primera etapa del gobierno de Néstor Kirchner. Un hombre fiel a Lavagna, Eduardo Camaño, es actualmente el ministro de Gobierno de Scioli y uno de los impulsores de los contactos con el ex ministro. (Ver El hombre...)

En ese primer encuentro que mantuvieron un par de semanas antes de las elecciones legislativas de junio, Lavagna explicó los efectos que la crisis financiera internacional podría tener en el país y sostuvo que, por los errores cometidos por el Gobierno nacional, la Argentina no estaba en las mejores condiciones para aprovechar un futuro repunte de la economía mundial. Lavagna tuvo un discurso muy crítico con el Gobierno y, en esa oportunidad, Scioli se limitó a escuchar.

Tras la derrota del kirchnerismo en la Provincia, y en medio de algunas señales públicas intentando mostrarse más lejos del Gobierno, Scioli volvió a comunicarse con Lavagna para pedirle consejos. La pobreza y las cuentas provinciales fueron los temas centrales de los últimos contactos. Lavagna habló de la necesidad de avanzar con políticas descentralizadas y volvió a criticar duro el rumbo elegido por el Gobierno nacional. Quedaron en seguir conversando.

Después de las elecciones, y con su más modesto objetivo de buscar la reelección en 2011, Scioli intenta instalar la lucha contra la pobreza como la prioridad de su gobierno. El único cambio concreto que hizo fue en el Ministerio de Desarrollo Social, con la salida de Daniel Arroyo y la llegada de Baldomero Alvarez de Olivera. La situación económica de la Provincia no permite ser demasiado optimista sobre una rápida solución a los problemas sociales. Por eso, se intensificaron las consultas en el área económica.

Sabiendo de antemano que sería difícil convencer a Lavagna de sumarse al gobierno bonaerense, algunos pensaron en Jorge Sarghini, ex ministro de Economía en la Provincia durante la gestión de Duhalde.

Desde la gobernación elogiaron a Sarghini, pero aclararon que no le hicieron ningún ofrecimiento. "No estamos buscando ministro de Economía, (Alejandro) Arlía es un monstruo", sostuvo uno de los funcionarios más influyentes de la Provincia en defensa del actual ministro.

En La Plata, nadie descarta que puedan producirse más cambios para "oxigenar" el gabinete en los próximos meses. La llegada de Osvaldo Mércuri a una secretaría o Ministerio de Medio Ambiente es uno de los rumores más escuchados en los últimos días. De confirmarse, podría leerse como una señal más de un paulatino acercamiento entre Scioli y Duhalde.

Todo será al estilo Scioli. Sin declaraciones rimbombantes y sin apresurarse, intentando mantener un delicado equilibrio que le permita diferenciarse de la Casa Rosada pero, sobre todo, gobernar la Provincia en tiempos que, sabe, no serán fáciles.

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