Scioli duda de su candidatura: se diluye el "operativo simulación" de Kirchner.

Tres de los principales ministros del Gobierno tuvieron que salir ayer a aclarar que no hubo presiones a los mandatarios provinciales y comunales para que se sumen a la estrategia diseñada por Kirchner para que todos jueguen electoralmente. De esta manera, el oficialismo pareció asimilar el golpe que significó el rechazo que expresaron al menos ocho gobernadores y un grupo de intendentes bonaerenses. El jueves se reunirá el Consejo del PJ para debatir el tema de las candidaturas y darle más formalidad al planteo. Allí Scioli podría desistir de su postulación en favor de su hermano.
Sólo dos días después de que Néstor Kirchner propusiera la inclusión en las listas electorales de Daniel Scioli y los demás gobernadores oficialistas, así como de los intendentes bonaerenses, el operativo empezó a perder fuerza aceleradamente.

Tres de los ministros más representativos del Gobierno salieron ayer a bajarle el tono a las polémicas "listas testimoniales" y a negar que hayan existido presiones hacia los gobernadores e intendentes para que acepten la propuesta. De ese modo, respondieron al negativo impacto que provocó la novedad entre los mandatarios provinciales. Ocho de ellos, consultados por PERFIL, rechazaron la avanzada diseñada desde la Quinta de Olivos, y cuatro de ellos directamente cuestionaron en estricto off the record la iniciativa. Tampoco hubo unanimidad entre los intendentes bonaerenses: pese a que el miércoles en Lanús, 19 de ellos se comprometieron a liderar las nóminas en sus distritos para acompañar "el proyecto", ayer empezaron a conocerse posiciones de mayor resistencia, como por ejemplo las de Pablo Bruera, de La Plata, y José Descalzo, de Ituzaingó.

Ante las divisiones internas que produjo la sorpresiva estrategia dentro de las filas oficialistas, Kirchner instruyó a la cúpula del PJ bonaerense, liderada por el vicegobernador Alberto Balestrini, a convocar en los próximos días a un congreso partidario para sellar un corsé legal al operativo de las listas "testimoniales" y discutir la postura de los intendentes en la provincia de Buenos Aires.

El jueves 16 de abril, en la reunión del Consejo del Partido, las autoridades explicarán que "todos tendrán voz en la definición de los candidatos si se aprueba la realización del Congreso". Así buscarán descomprimir la tensión interna que generó la movida y evaluar la conveniencia de que Daniel Scioli juegue electoralmente. Por estas horas, circula la idea de que sea el partido quien desinfle los rumores de postulación de Scioli. El gobernador bonaerense no se opondría a ser candidato si fuera necesario, pero prefiere que su apellido figure con el nombre de su hermano, José. En cualquier caso, la decisión emergerá después del debate partidario.

Todos estos elementos dan cuenta de que la intención de Kirchner de imponer por efecto de la sorpresa un nuevo escenario electoral se ha tropezado con varios inconvenientes en el terreno.

Con la polémica instalada, la reacción oficial no tardó en llegar. Aníbal Fernández toreó: "Que me traigan un solo gobernador a quien se haya conminado para que vaya a las listas". Y agregó en tono displicente: "Eso es una decisión de cada uno". Florencio Randazzo y Sergio Massa se expresaron en idéntico sentido.

Alergias. El ensayo electoral sobre las polémicas "listas testimoniales" provocó todo tipo de reacciones entre los gobernadores con buen vínculo en la Casa Rosada. En la provincia de Entre Ríos, donde gobierna el justicialista Sergio Uribarri, explicaron que "con el gobernador se ganará más cómodo, pero no está en los planes" encabezar la lista a legisladores. De todos modos, Uribarri tiene previsto un encuentro esta semana en Olivos con el ex presidente Néstor Kichner en el que el tema podría ser abordado.

El gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, considera que no hay necesidad de encabezar la nómina. Cerca de Urtubey dejaron trascender que "con el gobierno central ese tema ni siquiera se tocó". Inmerso en la problemática del dengue, el chaqueño Jorge Capitanich fiscaliza personalmente el armado de las nóminas. "Ni siquiera se le pasó por la cabeza", explicó uno de sus colaboradores más cercanos. Capitanich sólo podría encabezar la lista si se lo piden.

En San Juan, el gobernador, José Luis Gioja, se pondrá al frente de la campaña electoral pero no postulará su figura en el distrito. "Le sorprendió la jugada política del ex presidente", explicó un vocero de la gobernación. Desde el entorno del chubutense Mario Das Neves, explicaron que al gobernador "no le gusta engañar al electorado" y la manera de plebiscitar la gestión es "que el vicegobernador sea quien encabece lista, pero no para no asumir".

El radicalismo K tampoco se sumaría a participar de las "listas testimoniales". Voceros del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, sostuvieron que "aquí el Gobierno nacional no exigió nada, pero sería imposible que sucediera, ya que el gobernador asumió hace quince días". En Tucumán, José Alperovich ya había definido que su mujer, Beatriz Rojkés, sea quien encabece la lista y que él podría ser el candidato suplente. "Beatriz liderará la lista y no hay vuelta atrás", sostienen en su entorno.

Aunque la mayoría de los jefes comunales del territorio bonaerense acordaron acompañar al proyecto nacional, algunos caciques del PJ como Hugo Curto (Tres de Febrero) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) ya confiaron que en sus distritos no habrá boletas con sus nombres. Con encuestas en las manos, en el palacio municipal de La Plata explican que "de ninguna manera Pablo Bruera es candidato". El alcalde no quiere prestar su nombre a la lista de Néstor Kirchner, que en la capital bonaerense posee 12% de intención de voto, mientras que la imagen positiva de Bruera asciende al 60%. "Todos dicen que apoyan al Gobierno, pero en unos días no quedan más de diez intendentes en las listas", confió un alcalde de la tercera sección electoral. A la lista del "no" podría sumarse en los próximos días el nombre del jefe comunal de Ituzaingó, Alberto Descalzo.

La impugnación a postulantes es el riesgo de la estrategia

De prosperar, la jugada K de "candidaturas testimoniales", el tema terminará de definirse en la Justicia. Aunque no hay norma que prohíba explícitamente que un dirigente se presente para un cargo que no piensa ocupar, los especialistas consultados por PERFIL coinciden en que los jueces podrían llegar a impugnar las eventuales candidaturas legislativas del gobernador Daniel Scioli y de los intendentes bonaerenses que se plegarían a la maniobra. El constitucionalista Gregorio Badeni dejó abierta esta posibilidad en su análisis por considerar que existe un engaño el elector.

"En las democracias estables no es normal ni habitual que se desvirtúe el sentido de una votación de esta forma, ningún constituyente puede haberlo previsto", consideró la constitucionalista Marcela Basterra. No obstante, el Pacto de San José de Costa Rica, en su artículo 23, especifica que las elecciones deben ser "auténticas". "Con estas ‘candidaturas testimoniales’ se está afectando el derecho a votar de la ciudadanía en elecciones auténticas, son candidatos falsos", sostuvo el letrado Felix Loñ.

Otras normas también reafirman la autenticidad de los comicios. "El Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles y la Convención Americana establece elecciones periódicas, libres y auténticas. Una elección con candidatos que no lo son no es auténtica, es una estafa mayúscula", consideró el abogado radical Ricardo Gil Lavedra.

El radicalismo fue la primera fuerza política en adelantar que rechazará ante la Justicia una boleta integrada por Scioli y jefes comunales por "fraude". En cambio, cerca de Francisco de Narváez aclararon que no están pensando en realizar ningún reclamo.

Los letrados remarcan que la palabra final quedará en manos de los jueces y su interpretación. En el oficialismo confían en que avalen la maniobra. "Lo decidirá la Junta Electoral. Pero está permitido todo lo que la ley no prohíbe", señaló el apoderado del PJ bonaerense, Ulises Giménez.

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