Scioli: "Los que dicen que soy un sometido hablan de envidia"

Daniel Scioli pide internas en el PJ, pero, en paralelo, plantea que hasta marzo de 2011 no se hable del próximo candidato presidencial. Augura un triunfo, pero no arriesga por cuánto. Dice que sólo le importa la performance del oficialismo, pero desliza que la UCR saldrá segunda.
Desde una posición compleja -es candidato a un cargo que, aunque no lo admita, no asumirá-, denuncia una maniobra para comparar a los Kirchner con Hugo Chávez. Y, luego de declararse un político atípico, preconiza sobre el voto: «La gente no se auto-castiga; no es masoquista».

Periodista: ¿Quién puede defender mejor a la provincia desde el Congreso? ¿Usted, Stolbizer, De Narváez, Kirchner?

Daniel Scioli: Confío mucho en la experiencia de Kirchner. Es importante porque a la Argentina no tendría la capacidad para sobrellevar la crisis sin respaldo legislativo.

P.: ¿Coincide con Kirchner en que si pierde el oficialismo se vuelve a 2001?

D.S.: Coincido en que hay que fortalecer la gobernabilidad. Eso no es meter miedo, es crear conciencia de que si no se toman algunas decisiones, se perjudica la gente.

P.: ¿Puede ser una elección de «voto castigo»?

D.S.: La gente no se auto-castiga; no es masoquista. La gente quiere ir para adelante, confiar en lo previsible y seguro; lo que muestra coherencia y experiencia.

P.: ¿Se prepara para, como gobernador, enfrentar la segunda mitad de su mandato con una Legislatura sin mayoría?

D.S.: Gobernar no es voluntarismo o golpe de suerte. Si eso ocurre, vamos a buscar el consenso como lo hemos hecho antes. Pero acá parece que en todo lo malo que pasa en el país la culpa es del Gobierno y en lo bueno es por el viento de cola.

P.: Si, como dicen algunas encuestas, el PJ gana con el 36% o el 38%, ¿no sería un resultado delicado?

D.S.: Hay un voto tradicional e histórico en la provincia de Buenos Aires que anda en esos porcentajes...

P.: Nunca el PJ sacó menos del 40%...

D.S.: Las elecciones legislativas son particulares. Vamos a tener un importante apoyo.

P.: ¿Ser candidato testimonial lo desgastó?

D.S.: Las decisiones políticas las tomo en función de lo que considero que va ser lo mejor para el cargo que ocupo.

P.: Convengamos que su candidatura no fue la prime-ra opción, sino un recurso desesperado.

D.S.: No fue así. Sería un gesto de soberbia de mí parte. Eso fue espontáneo, nadie me pidió nada. Yo dije: me quiero comprometer y el partido pidió que también sea Kirchner.

P.: ¿Le prometieron una candidatura para 2011?

D.S.: ¡Todavía no pasó esta elección y ya están hablando de 2011! Espero que hasta marzo de 2011 no se hable de esto. Hay que hablar de gestión; tenemos un 2010 muy importante con el Bicentenario.

P.: Por ejemplo, para lanzarse como candidato presidencial...

D.S.: No voy a cometer el error de otros gobernadores que llegaban y empezaban a pensar en más sin lograr articular con los gobiernos nacionales. Después, perdía la provincia.

P.: Varios episodios pusieron a los empresarios en alerta y generaron una comparación con Chávez.

D.S.: Se quiso meter miedo a los empresarios, diciendo «acá se viene esto, se viene lo otro». Lo real es que nunca hubo tantas empresas ni tantas inversiones como ahora.

P.: Pero el Gobierno inter-vino en el sector privado...

D.S.: Actuó cuando vio que caían compañías estratégicas como Aerolíneas o Aguas, que, si no, hubiésemos tenido que esperar hasta 2020 para tener agua potable y cloacas.

P.: ¿Es supersticioso?

D.S.: No. Corrí en un deporte mecánico. Imagínese que me hubiese vuelto loco si me ponía una media que no era con la que había ganado la carrera.

P.: Porque todos los gobernadores bonaerense cargan con el karma de que ninguno llegó a presidente.

D.S.: Porque no pusieron su dedicación y atención en trabajar junto con Nación.

P.: Lo que usted llama trabajo conjunto otros lo califican de sometimiento a Kirchner.

D.S.: Hablan por celos, por envidia, porque podemos lograr cosas en la provincia que nadie imaginaba...

P.: ¿Envidia de qué?

D.S.: Por las cosas que estamos haciendo, porque no las pudieron hacer antes. Entonces quieren descalificar y dicen que uno se somete. Trabajar en conjunto es inteligente, no es someterse. Como algunos no pudieron, ahora patalean.

P.: ¿Cómo debe reorganizarse el peronismo para 2011?

D.S.: Los partidos, no sólo el peronismo, sino también el radicalismo, deben trabajar por internas que potencien la capacidad del candidato.

P.: ¿En una hipotética interna del PJ deberían estar los dirigentes que hoy están en el PJ disidente?

D.S.: Todos los que tengan aspiraciones...

P.: ¿Se gana el 28?

D.S.: Sí, por un margen importante.

P.: ¿Quién será el segundo?

D.S. Nosotros ganamos; los demás pelearán por el segundo lugar. En ese aspecto, no hay que subestimar la presencia institucional del radicalismo: tiene 40 municipios.

P.: ¿Ve probable un enroque Scioli presidente, Kirchner gobernador?

D.S.: ¡Todavía no pasaron las elecciones y ya quieren hablar de esto! Yo estoy pensando en el 28...

P: Ningún político sólo piensa en el corto plazo, todos proyectan más allá.

D.S.: Yo soy distinto. Dije que sería el intendente 135 y lo estoy haciendo. En todo caso, hay que mostrar resultados para que la gente dé otra responsabilidad.

P.: ¿Por qué se enoja cuando le preguntan si asumirá en diciembre?

D.S.: Es un tema que se instaló en el microclima político. Ya se expidió la Justicia, y la gente sabe que voy a hacer lo mejor para mi país y mi provincia.

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