Scioli analiza reemplazar a Stornelli y la cúpula policial

Santiago Montoya y Alejandro Granados, los dos candidatos
LA PLATA.? El gobierno bonaerense busca revertir el creciente malhumor social provocado por la escalada de inseguridad, para lo cual analiza cambios en el gabinete, que podrían incluir el alejamiento del ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, y, consecuentemente, relevos en los mandos policiales.

"Hay conversaciones", admitió a La Nacion uno de los más influyentes funcionarios del gobierno provincial al ser consultado sobre la posibilidad de un recambio en el área de seguridad.

Otra fuente oficial aseguró que el asunto desvela al gobernador Daniel Scioli, quien estaría convencido de que es necesario introducir modificaciones que sirvan para conseguir resultados palpables, sustentables en el tiempo y que permitan mejorar la percepción de la gente sobre la política de seguridad.

Entre las variantes que están en estudio, calificados funcionarios dejaron trascender dos nombres de posibles candidatos a reemplazar a Stornelli. Se trata del intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, y de Santiago Montoya, el ex titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA).

Granados es impulsado por el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, mientras que Montoya cuenta con el apoyo del secretario general de la gobernación, José Scioli, aunque éste último preferiría resguardarlo para otro tipo de cargo.

El gobernador tuvo contactos preliminares con ambos, en los que abordó el tema de la inseguridad. Según varios de sus colaboradores, Daniel Scioli, a estas alturas, es el principal defensor del trabajo de Stornelli, aunque cree que tiene su mayor déficit en la forma de comunicar logros de la gestión

Alguien que conoce bien al mandatario advirtió ante la consulta de LA NACION: "No es de tomar decisiones en medio de la emergencia", precisamente, una situación que parece haberse precipitado durante la última.

Sucede que, en apenas 72 horas, el ministro ha visto incrementadas sus estadísticas delictivas con cuatro homicidios; una familia que desapareció sin dejar rastros, camino a Pergamino, y miles de vecinos de Wilde reclamando durante cuatro días seguidos en las calles y ante los ojos de todo el país por la seguridad perdida.

En los principales despachos de la gobernación, se habla de buscar una figura con mayor perfil "político" para capear la crisis y dar oxígeno al gobierno. El cambio podría concretarse antes de fin de año. "No tengo por qué ratificar o no al ministro. No voy a dejarme llevar por el rumor o los chismes", eludió Scioli una respuesta a un posible recambio, al ser consultado sobre el tema horas atrás.

El mandatario provincial se reunió con Montoya por lo menos dos veces en los últimos diez días. Primero, en la sede porteña del Banco Provincia. Más tarde, en su casa de Benavídez, partido de Tigre. Testigos de esos encuentros dijeron que empezaron hablando de los problemas de la provincia y terminaron abordando el espinoso tema del delito y de la inseguridad.

Cerca del ex funcionario bonaerense, de origen cordobés, reconocieron el sondeo, aunque negaron que hubiera habido un ofrecimiento.

Anteayer Scioli y Montoya volvieron a encontrarse en el casamiento del ex recaudador. Entre brindis, varios de los presentes daban por descontado su regreso al gobierno provincial.

La otra opción -que ahora parece haber cobrado mayor cuerpo- es Granados. Una eventual incorporación del intendente de Ezeiza al gabinete provincial se inscribiría en la misma lógica con la que Scioli sumó al ex intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez de Olivera, que asumió como ministro de Desarrollo Social provincial.

Granados tiene como pergamino ante los ojos de Scioli un plan de seguridad propio que inauguró hace más de seis años en Ezeiza y que fue adoptado por la provincia como ejemplo.

"Tolerancia cero"

Se trata del programa Tolerancia Cero, un claro paso hacia la intervención municipal en materia de seguridad que, en Ezeiza, se dio en junio de 2003. El plan consiste, básicamente, en un patrullaje sectorizado durante las 24 horas, con comunicación directa con los vecinos y la instalación de cámaras de seguridad en puntos clave. Ese esquema fue planificado juntamente con las autoridades del Comando de Patrullas de Ezeiza y aprobado por el Ministerio de Seguridad bonaerense, entonces a cargo de Juan Pablo Cafiero.

En ese rango de trabajo, las camionetas, adquiridas por el municipio, recorren continuamente las calles. Son conducidas por policías o militares retirados -que no portan armas-, contratados por la comuna. El acompañante es un policía en actividad, encargado de actuar ante la comisión de delitos.

Los móviles son monitoreados vía satélite desde una oficina situada en el Palacio Municipal y los vecinos pueden llamar gratuitamente al patrullero de su zona cuando advierten algo sospechoso.

El ideólogo del plan de Ezeiza fue Néstor Franco que, a principios de 2008, pasó de ser el director de Seguridad del municipio a director general del Ministerio de Seguridad, desde donde trasplantó su propuesta a decenas de comunas.

Según información oficial, el programa Tolerancia Cero obtuvo grandes resultados para reducir el número de delitos, especialmente el robo de automotores.

El 28 de octubre pasado, Scioli relanzó el plan en Ezeiza con la entrega de 20 patrulleros y 21 motos. Entonces, el gobernador destacó "el compromiso del intendente Granados con la mejora permanente de la seguridad ciudadana" en el municipio" y su actitud de "enfrentar al delito con decisión".

En un aparte del acto, un poco en serio y un poco en broma, Scioli habría tentado a Granados: "Ya que es tan bueno tu programa ¿por qué no te venís como ministro?", le habría dicho. "Contá conmigo", fue la respuesta inmediata del intendente.

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