Scioli advierte que todo su equipo está "bajo evaluación"

Niega una crisis interna, pero admite que hay "diversidad" de criterio en su gabinete.
LA PLATA.- Tras las anunciadas salidas del ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, y del secretario general de la provincia, José Scioli, el gobernador Daniel Scioli negó ayer que su gestión atraviese una crisis, aunque advirtió que la continuidad de todos los miembros del gabinete provincial está en evaluación.

En diálogo con LA NACION, Scioli calificó de "normales" y "planificados", los alejamientos de Zin y de su hermano, y rechazó la idea de que hubiera en el interior de su gobierno tensiones vinculadas con la influencia del matrimonio presidencial.

No obstante, reconoció que en el gabinete conviven "en la diversidad". "Yo escucho, respeto todas las opiniones y las decisiones personales como en este caso", dijo, y estimó que su hermano seguirá colaborando desde fuera del gobierno.

Descartó que el avance de la causa de los medicamentos adulterados, por la que está preso el ex viceministro de Salud, Alberto Costa, hubiera precipitado la renuncia de Zin.

"Estoy dispuesto a realizar todos los cambios que sean necesarios para optimizar la gestión en beneficio de las demandas de la ciudadanía", dijo Scioli, al ser consultado sobre si las modificaciones entre sus colaboradores podrían alcanzar al área de Seguridad, seriamente cuestionada por el recrudecimiento de la violencia delictiva en los últimos tiempos y las revelaciones del resonante fracaso en la investigación del desgraciado accidente de la familia Pomar, en su viaje hacia Pergamino (ver Información General).

Scioli se mostró preocupado por aclarar que, más allá de los recambios en el staff de funcionarios, su gobierno no se detiene. "Seguimos adelante en todos los frentes, prestando atención a todas las demandas, produciendo las transformaciones que pide la gente y que deben servir para mejorar la vida cotidiana y resolver los problemas de todos los días y convencidos de las buenas expectativas económicas que trae el año del bicentenario que ya comienza", aseveró.

-¿Las renuncias dejan al descubierto una crisis de gestión?

-No. No hay tal crisis. Son cambios normales, naturales, planificados, conversados y en donde se ha trabajado la transición para evitar sobresaltos en el traspaso. Porque, a medida que pasa el tiempo y avanza la gestión, van cambiando los escenarios, las expectativas se modifican y se hacen necesarios retoques y recambios. Usted sabe mejor que yo la enorme cantidad de cambios que han hecho otros gobernadores porque, está claro, ésta no es una provincia sencilla de gobernar.

-Pero cuando hay cambios, detrás también hay motivos. Se dijo que su hermano se fue descontento con el alineamiento de su gestión con la del gobierno nacional.

-Bueno, como en todo grupo, en el gabinete convivimos en la diversidad y yo respeto todas las opiniones y las decisiones personales, como en este caso. Pero no hay ninguna sorpresa, yo hablo con cada uno, hago mis planteos y todo se va consensuando, sin sorpresas ni apresuramientos.

- ¿Es posible que su hermano siga en otro puesto en el gobierno?

-No lo sé, yo estoy muy agradecido por todo lo que hizo, por su acompañamiento y creo que seguirá colaborando conmigo, aunque sea desde fuera del gobierno de la provincia.

-Usted hizo mención también al área de Seguridad, ¿habrá más novedades en el seno de su gabinete?

-Hay un proceso de evaluación y es posible pensar en cambios de distinto tipo. En el área de Seguridad estamos encarando una reestructuración del ministerio y todas las posibilidades de cambio están abiertas. Mi principal desafío es el de cuidar la vida de 15 millones de ciudadanos que viven en la provincia donde hoy vemos delitos brutales, con los que no debemos resignarnos a convivir. Por eso, todos tenemos que comprometernos. Los funcionarios y la policía deben dar su máximo esfuerzo. Pero también es necesario el compromiso ciudadano. Yo estoy al frente de esa lucha, para terminar con los desarmaderos, con las drogas y el alcohol, que está matando a nuestros chicos. Hay que asumir responsabilidades y hacerse cargo.

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