Scioli admitió que hay comunas con problemas fiscales y criticó a los pesimistas

Aseguró que en la provincia "está todo ordenado y previsto" para asistir a intendencias "con dificultades" y afirmó que el pago de sueldos "es prioridad"; unas 60 municipios bonaerenses cerraron 2009 con las cuentas en rojo
Daniel Scioli intentó minimizar la crisis fiscal que atraviesa parte de la provincia de Buenos Aires. Admitió que hay municipios "con dificultades" financieras, pero aseguró que todos cumplieron con sus "compromisos principales" y que su gobierno está en condiciones de asistir a las comunas que necesitan dinero para cerrar sus cuentas en rojo.

Al intento de infundir calma, el gobernador le sumó un ataque. Apuntó contra quienes, según él, buscan "sembrar pesimismo e incertidumbre" y vaticinó "un gran año" para el país y para la provincia.

"Está todo absolutamente ordenado y previsto para que podamos asistir a los municipios que estén en dificultades como lo venimos haciendo hasta ahora. Además, no hubo ningún municipio que no haya podido cumplir los principales compromisos que tenía", se defendió Scioli cuando se lo consultó por la nota que publica hoy LA NACION, según la que unas 60 comunas de la provincia tienen sus cuentas en rojo.

"El año pasado, la crisis internacional puso a prueba la fortaleza de la economía argentina y la responsabilidad fiscal con la que se venía desarrollando la evolución económica y social del país", retrucó Scioli en una nueva muestra de su alineamiento sin fisuras con la Casa Rosada.

Consultado sobre la situación financiera de los municipios, aseguró que "se han desendeudado en térmimos reales". No obstante, reconoció: "Vamos a estar atentos a que todos los municipios puedan pagar los salarios, que es un tema prioritario".

"Gran año". Fue en este punto que avanzó con su queja. "Algunos auguraban que no íbamos a poder pagar los sueldos, que íbamos a pagar en patacones, que el déficit iba a ser de miles de millones. Nada de eso ocurrió porque fuimos previsores. Quieren instalar el eje en otra parte, poner pesimismo, decir que fiscalmente las cosas están fuera de control", lanzó.

No se detuvo allí. "Como se ve que lo social avanza, que lo económico tiene una tendencia pujante y que vamos a tener una buena cosecha, dicen «A ver dónde podemos generar clima de incertidumbre y desconfianza a futuro»", añadió. Enseguida, retrucó: "Les pido que tengamos fe y confianza. Va a ser un gran año para el país y para la provincia".

En números. Las estadísticas oficiales ponen en duda los dichos del gobernador. Según esos números, unos 60 municipios cerraron 2009 con sus cuentas en rojo. Y al menos 20 no podrán pagar este año sueldos ni insumos básicos sin respaldo provincial o nacional.

Para frenar la debacle, el gobierno bonaerense modificó el último presupuesto y desempolvó medidas que no se usaban desde 2002. La más importante: todos los intendentes tendrán "superpoderes" para reasignar a su gusto partidas presupuestarias durante 2010, sin autorización previa de los concejos deliberantes. Además, no recibirán sanciones por haber cerrado 2009 con déficit, podrán pagar con bonos a los proveedores y hasta refinanciar sin límites sus deudas provinciales.

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