Sciara pidió "comprensión" ante el proyecto que prevé subir impuestos

La denominada "armonización impositiva" prevé gravar con Ingresos Brutos a la industria y la construcción, y subir la alícuota general al 4 por ciento. También se actualizarán los valores del Inmobiliario y de la Patente. Los argumentos de la reforma.
El Poder Ejecutivo pretende tener listo en diez días el proyecto del presupuesto provincial 2010 y la nueva reforma tributaria que, en realidad, replica varios de los aspectos incluidos en el mensaje original que fracasó el año pasado en el Senado.

En diálogo con El Litoral, el ministro de Economía, Angel Sciara, reiteró que el año en curso cerrará con un déficit estimado en 1.200 millones de pesos, mientras que para el año que viene se proyecta un rojo de 2 mil millones.

Para el ministro, ese déficit es inevitable si se tiene en cuenta que los gastos de las provincias aumentan más rápido de que lo que crecen los recursos de la Nación. "Es como una tenaza que nos aprieta permanentemente", graficó. Pero también es inevitable, según opinó, por la composición del gasto en la provincia. "Simplemente, si reproducimos en términos anuales en 2010 el gasto a mayo de 2009 con algunos ajustes y actividades que deben ser anualizadas, estamos en un nivel de gastos de 13 mil millones de pesos, mientras que los recursos están en el orden de los 11 mil millones. Es casi imposible disminuir ese nivel de gasto para llevarlo al nivel de los recursos", aseguró.

"Nuestra intención -dijo Sciara- es financiar ese déficit de 2010 con recursos genuinos a través de distintas fuentes: una tendrá que ver básicamente con los instrumentos que ofrezca Nación y que implicará un financiamiento circunstancial de crisis; la otra y que es importantísima, es la administración tributaria".

Allí encaja el proyecto que termina de redactarse y que implicará una actualización de prácticamente todos los impuestos de emisión provincial, armonizándolos con provincias vecinas, como Córdoba y Entre Ríos. El ministro reclamó "comprensión" a todos los actores, "sociales y económicos" ante los aumentos que se vienen.

"No es un capricho ni la insistencia pertinaz en algo que nosotros consideramos que es incorrecto. Al contrario -dijo el ministro-, es una manera de financiar con recursos genuinos el déficit presupuestario, que no tiene absolutamente nada que ver con el desmanejo del gasto corriente de la provincia desde 2008 en adelante", aseveró.

El ministro celebró que así como sus pares entendieron el ajuste presupuestario que se viene para el año próximo, otros actores también están comprendiendo la necesidad de la reforma tributaria.

Puntualmente, mencionó a la Cámara Argentina de la Construcción..

La reforma

Según adelantó el ministro, una de los ejes del proyecto pasa por Ingresos Brutos. Se gravará con el 0,5% a sectores exentos, como la industria y la construcción, pero no al campo. En tanto, las empresas radicadas en otras provincias pero que comercializan sus productos en Santa Fe verán aumentada su alícuota del 1,5 al 3,5%. La alícuota general del tributo aumentará del 3,5 al 4 por ciento, como en Córdoba.

Habrá un tratamiento especial para las pequeñas y medianas empresas. Por un lado, existirá un régimen simplificado de liquidación en los términos del monotributo nacional; por el otro, habrá tasa cero para una franja con determinado nivel de facturación, que aún se está determinando.

Con respecto al Inmobiliario, se actualizará tanto el Urbano como el Rural. Quienes paguen el mínimo, no tendrán reajustes. Para el resto, no habrá actualización de avalúos, sino una multiplicación de los valores, tal como lo determinó la Cámara de Diputados el año pasado.

Aquel proyecto establecía para el Inmobiliario Rural un aumento plano que implicaba pagar cuatro veces el impuesto que se había pagado el año anterior, o lo que es lo mismo, pagar tres veces el incremento. En el caso del Urbano, se calcularían por tres las actuales valuaciones y de ello surgirá una nueva tabla de alícuotas.

En cuanto a Patentes, se estudia el agregado de cuotas o retornar al Código Fiscal con los nuevos avalúos de Afip o de la Superintendencia de Seguros. "No es fácil resolver el tema dada la distorsión que ha adquirido la manera de liquidar la patente actualmente. Es mucho más fácil tomar los valores fiscales y multiplicarlos por una alícuota, pero en el medio se puede generar alguna distorsión importante. Por eso seguimos evaluando", expresó. El impuesto de Sellos no tendría modificaciones.

Oposición

Hasta ahora, la mayor controversia la sigue generando la posibilidad de gravar al sector industrial con Ingresos Brutos. Sciara diferenció el rechazo de los industriales, de la adhesión manifestada en los últimos días por los empresarios de la construcción.

"Los industriales tendrían que comenzar a tener argumentos menos crispados y sí más sólidos y positivos para oponerse. Tendrían que conversar con la Cámara de la Construcción -deslizó-. En la reforma anterior, hablamos con ellos no menos de cinco veces, pero los diálogos son entre dos, y si el otro se opone, no hay muchas posibilidades de conversar. Queremos diálogo con argumentos, donde podamos discutir los fundamentos profundos que implica esta situación. El punto central pasa por la necesidad de financiar un gasto corriente que hace a la propia supervivencia del tejido económico y social de la provincia. Porque esto es un proceso de reversión; todo el gasto público revierte a la actividad económica.

Hay que comprender cuál es la verdadera situación de las cuentas provinciales para entender la necesidad de contar con este financiamiento", concluyó.

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