Y Sciara pasó por Diputados

El ministro pasó por la presidencia de la Cámara de Diputados, donde defendió el súper paquete. Y desató un remolino de críticas entre legisladores del PJ. Lifschitz y Barletta señalaron que el Estado debe contar con los recursos que necesita.
El lobby de los intendentes en la Legislatura y una incursión del ministro de Economía, Angel Sciara en la Cámara de Diputados no lograron mover ayer ni un centímetro el rechazo del PJ a la reforma tributaria y la pretensión oficial de financiar el rojo de 1.800 millones de pesos del presupuesto 2010 con un aumento de impuestos y deuda pública. "Hay que acostumbrase a gobernar con déficit", dijo Sciara. Y desató un remolino de críticas entre los legisladores del PJ. "La visita del ministro nos dejó una impresión lamentable", retrucó el diputado Mario Lacava. La comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados tiene previsto reunirse hoy para apurar el trámite del proyecto, pero su presidente Carlos Fascendini no está seguro que pueda producir dictamen y mañana, habilitar el debate en el recinto, como anunció el jefe del bloque del Frente Progresista, Raúl Lamberto.

Sciara pasó por la presidencia de la Cámara de Diputados, donde defendió el súper paquete que incluye el presupuesto 2010 con un déficit de 1.800 millones, una reforma tributaria para achicar el rojo en 800 millones y financiar el resto con endeudamiento público. "El proyecto es una unidad económica, financiera y jurídicamente consistente. Se trata de encontrar financiamiento para un Presupuesto que indefectiblemente tiene que cerrar con déficit. Entonces hay que darle al Poder Ejecutivo la posibilidad de financiar ese déficit presupuestario. El pedido de endeudamiento equivale a los recursos requeridos para la amortización de la deuda de la provincia y para la obra pública. Para tener un presupuesto equilibrado tendríamos que dejar de pagar los servicios de la deuda y toda la obra pública", dijo. Y planteó que el objetivo número uno es "cubrir un déficit imposible de contener dada la rígida estructura del gasto público": "el 75 por ciento de los gastos corrientes están concentrados en salarios y coparticipación a municipios y comunas", explicó.

El encuentro con los legisladores se pareció a un diálogo de sordos. "La visita del ministro nos produjo una impresión lamentable. No dio ninguna respuesta a nuestras dudas sobre el presupuesto y el aumento de impuestos", afirmó el diputado Lacava. "Tras una reunión raleada de intendentes y presidentes comunales lo que siguió después fue un intrascendente encuentro con el ministro Sciara, donde no pudo o no quiso explicarnos a nosotros, pero sobre todo a los ciudadanos de Santa Fe a los que pretenden aumentarles los tributos los motivos del impuestazo", agregó Lacava.

Un rato antes, había debutado en la Legislatura el lobby de los intendentes y presidentes comunales que apoyan la reforma tributaria, entre ellos los de Rosario, Miguel Lifschitz y Mario Barletta, de Santa Fe. La reunión no tuvo la concurrencia esperada y escasearon los representantes del PJ.

Barletta fue el primer orador: "Tenemos la necesidad de que el Presupuesto y la reforma fiscal sean abordados, que se discutan. La ciudad de Santa Fe hace dos años que viene encarando una serie de obras, fundamentalmente para atenuar el impacto de la creciente de los ríos y de las lluvias", dijo. Y recordó que en 2007 cuando asumió el cargo el presupuesto de la Municipalidad en obras públicas era cero, pero lo que no dijo es que también aumentó la tasa municipal en un 200 por ciento.

"La única manera de sostener un mínimo nivel de inversión y atender las demandas salariales en 2010 es que el Estado cuente con los recursos que necesita. La ciudad de Santa Fe ya ha hecho un importante esfuerzo. Pero con eso no alcanza, sobre todo cuando el Estado nacional se ha retirado del apoyo a grandes obras y disminuyó la coparticipación. Todos los que estamos aquí sabemos que la única manera de tener un Estado más equitativo es gravando con impuestos a los que más tienen para redistribuir esa riqueza atendiendo las demandas y las necesidades de la sociedad", insistió Barletta.

Lifchitz ponderó el lobby porque pone "en la agenda los problemas que atraviesan los municipios y comunas. Los ingresos de los municipios han sufrido el mismo retraimiento de los recursos nacionales que ha sufrido la provincia de Santa Fe. A pesar de los esfuerzos que cada uno de nosotros realizó para actualizar las tasas municipales, con los consiguientes costos políticos que esto representa, no alcanza para tener un presupuesto holgado que garantice el pago de salarios, los servicios básicos y las prestaciones sociales que se ha incrementado", dijo el intendente.

Comentá la nota