Sciara: "En Ingresos Públicos, por momentos, ya casi no había diálogo"

El ministro fundamentó el alejamiento de Teresa Beren. Valoró la gestión de la ex funcionaria, pero dijo que para cumplir los objetivos, es necesario evitar la crispación y las rispideces. Un equipo para administrar la crisis de 2010.
Los movimientos en el Ministerio de Economía fueron ayer incesantes. Funcionarios que iban y venían, otros que llegaban o se retiraban, todos con un gran hermetismo. La filtración periodística del relevo de la subsecretaria de Ingresos Públicos, Teresa Beren, precipitó los tiempos. Y en cuestión de horas, el titular de la cartera, Angel Sciara, debió resolver un enroque de nombres y funciones que pretendía ser presentado públicamente en el futuro como una reestructuración ministerial. Más tarde y en diálogo con El Litoral, Sciara admitió que los escenarios de tensión en los que aparecía involucrada la figura de Teresa Beren, motorizaron su desplazamiento y otros cambios en la repartición.

—¿Cómo justifica los cambios?

—Son varias las circunstancias que requirieron un cambio y pensamos que éste debía ser consistente en todo el equipo que tendrá que administrar la crisis de 2010. Lo primero que ocurrió fue la salida de Julio Schneider de la Secretaría de Hacienda (para asumir en la municipalidad de Santa Fe). El segundo tema tuvo que ver con los acontecimientos ocurridos en la API hace unos meses, que plantearon la necesidad de encontrar un reacomodo, nuevas fuerzas y nuevas formas, para seguir aplicando la estrategia de una administración tributaria cada vez más eficiente. Todo esto lo conjugamos y el resultado fueron los cambios anunciados.

—Con respecto a Beren ¿no satisfizo la gestión que llevó adelante o la tensión generada obligó a tomar esta decisión?

—La gestión de Beren fue muy buena en términos de los objetivos alcanzados y de las políticas definidas para la administración tributaria. Creemos que esta línea de trabajo hay que mantenerla, pero nos parece que los momentos que vienen requieren un trabajo más pautado, sin demoras pero con una forma que permita volver a encontrar diálogos permanentes, evitando las crispaciones y las rispideces que a veces terminan entorpeciendo los objetivos confundiéndolos con las formas. Lo que queremos es lograr los objetivos de transformación tributaria y de política fiscal.

—¿El diálogo ya era difícil de entablar entre la Subsecretaría de Ingresos Públicos y otros actores?

—Creo que sí; se llegó a algunos momentos donde evidentemente casi no había conversación, no había intercambio y creo que eso no favorece a la gestión sobre todo en este campo. Por eso insisto en lo siguiente: la política definida por Teresa tiene que seguir aplicándose; lo que cambia es la forma. A nosotros nos interesa el aumento de la recaudación, de la transparencia, de la eficacia en la administración tributaria, y una transformación paulatina del régimen fiscal, que para nosotros, actualmente, no es el que Santa Fe se merece.

—¿Falló Beren en cómo encaró su gestión o es una cuestión de personalidad?

—Creo que las fallas tienen que ver con muchos aspectos, con la multidimensionalidad que tiene la toma de decisiones. Obviamente hay problemas emotivos, políticos y técnicos, y todo se conjuga. No creo que haya sido una falla en particular. Son a veces las circunstancias que no resultan las mejores para tomar determinadas decisiones o las formas con las cuales se toman. Por eso insisto, creo que los objetivos siguen siendo tan válidos hoy como lo fueron antes; trataremos de buscar mecanismos para que se cumplan sin excitación.

—Quienes interpretan que se va una funcionaria que persiguió la evasión de los grandes contribuyentes ¿se equivocan?

—Queda a cargo de quien lo piensa. No es el pensamiento que tiene este Ministerio. Por eso insisto, nosotros vamos a seguir pensando en que tenemos que atender con preferencia a los grandes contribuyentes, y combatir la evasión y elusión usando todos los mecanismos necesarios para ello. En ese sentido no hay ningún cambio en lo que la Contadora Beren quería implementar. Y por el lado de la API, creemos que hay un funcionariado capaz y eficiente, emprendedor, y seguramente aquellos espacios donde pueda haber dificultades, los intentaremos reducir.

—¿Por qué se decide el alejamiento de Diana Sandoz de API Rosario, que en su momento también protagonizó un enfrentamiento con Beren?

—Precisamente por lo mismo. El equipo se cambia en su totalidad tratando de encontrar consistencia en todas sus líneas.

—Tanto Beren como Sandoz ¿seguirán vinculadas a su equipo?

—Por supuesto que sí. Acabo de hablar con ellas. Diana Sandoz pasará al Ministerio de Desarrollo Social y Beren tendrá a su cargo un estudio integral del esquema tributario.

—¿Ratifican la permanencia de la Subsecretaría de Ingresos Públicos, pese a que el PJ la denuncia como una estructura paralela a la API?

—Siempre fue un cuestionamiento pero esta Subsecretaría nunca fue una estructura paralela. Es una estructura política que actúa de nexo entre la definición del Ministerio de Economía y el ente recaudador.

—El PJ ya cuestionó al Beccari por haber perdonado una multa a los dueños del casino de Rosario (ver aparte) ¿Tuvieron en cuenta eso?

—Eso es totalmente falso y creo que no hay que insistir en algo que se demostró en la propia Cámara de Diputados que era una falacia. Insistir con esto tanto en lo político como en los medios es improcedente.

Comentá la nota