Schneider: el déficit es manejable si no caen más los ingresos nacionales

Julio Schneider, secretario de Hacienda, señaló que el déficit en la provincia seguirá siendo "manejable", siempre y cuando la caída de ingresos no supere en forma significativa los parámetros de retroceso que registró el primer trimestre (12%), ya que aseguró que por el lado gasto existe una estructura extremadamente rígida que se lleva el 91% de las erogaciones.
 Schneider ayer esperaba a ver entre hoy y mañana los números de recaudación de mayo, que habrían mejorado, incluso los de origen nacional, que fueron los que explican, en gran medida, la disminución de los ingresos y un déficit mayor al previsto.

   El funcionario estimó, con números en la mano, que Santa Fe se encuentra mucho mejor parada que la mayoría de distritos argentinos. Pero también admitió que la rigidez de las erogaciones limitan la capacidad de maniobra del Estado santafesino, tanto para los gastos como para la implementación de políticas proactivas y anticíclicas, en un contexto que consideró "técnicamente de recesión".

   En este sentido, el titular de Hacienda detalló que sumados el pago de salarios y jubilaciones y pensiones, las transferencias a municipios y comunas, más las comisiones bancarias, representan el 87% de los egresos presupuestados, que se elevan al 91% si se incorporan los gastos "imprescindibles" de funcionamiento de los sistemas de salud, seguridad y educación y los de la Justicia y la Legislatura.

   Frente a esta situación, de una caída de los ingresos del 12% y a la implementación de un plan de eficientización de gastos —que incluyó el diferimiento de algunas certificaciones—, el viceministro dijo que la gestión logró frenar el déficit en 266 millones de pesos, al reducir tres puntos porcentuales el gasto del 91% hasta el 88%. Las proyecciones iniciales sobre el rojo fiscal en el primer trimestre eran de 55 millones de pesos.

   De todos modos, el funcionario advirtió que ese plan de ajuste tiene un límite, que es la rigidez de la propia estructura estatal y de allí que resaltara que "el déficit es manejable mientras los ingresos no sigan retrocediendo".

   Aún así, Schneider le quitó dramatismo a las críticas de la oposición sobre el déficit del primer trimestre, pero respondió a los cuestionamientos que arreciaron en las últimas semanas sobre el deterioro en la calidad del gasto: "Qué es la calidad del gasto —se preguntó—, mantener un superávit de tanto por ciento, pero un déficit creciente en la atención de las demandas sociales y de seguridad", dijo, y tras lo cual remató: "Esas discusiones sirven en la academia, no en un contexto como el actual y en un país como Argentina".

   "A quién no le gustaría tener 15% o 20% de inversión en obra pública", dijo, para después explicar que el fondo sojero, pese a todavía no llegar como se preveía inicialmente, "permitirá seguir llevando adelante" licitaciones de nuevas obras públicas que de lo contrario también deberían haberse realentizado o directamente parado.

   El secretario de Hacienda se mostró cauto sobre las perspectivas económicas a corto y mediano plazo, aunque reconoce que desde algunos sectores emiten señales sino positivas, al menos de un freno en la caída en el nivel de actividad.

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