Schiaretti y De la Sota le bajaron los decibeles a la interna

Operadores de ambos sectores intentan llegar a un acuerdo para postergar la elección interna, prevista para noviembre.
El gobernador Juan Schiaretti y su antecesor José Manuel de la Sota coincidieron en bajar el tono a sus declaraciones. Esto sería un paso previo a un acuerdo político para postergar la interna del peronismo que está fijada para el 22 de noviembre.

Dirigentes de ambos sectores ayer negaron que ya exista un acuerdo para postergar la pulseada interna. De todos modos, admitieron que hay contactos entre operadores para lograr desactivar la pelea que parecía inevitable.

"Al menos se logró que tanto Schiaretti como De la Sota les bajaran el tono a sus declaraciones. Es un paso", admitió un intendente del interior que impulsa la postergación.

La propuesta de los intendentes es hacer la interna junto a la elección de candidatos, en marzo de 2011. Pero esto habría sido rechazado en la Casa de las Tejas.

El argumento es político. Si pretenden postergar la interna ahora porque podría dividir al partido, esta situación se agravaría pocos meses antes de los comicios provinciales.

Además, hay una cuestión metodológica. La elección de cargos partidarios se hace con el padrón de afiliados del PJ. Mientras que para elegir a los candidatos a cargos ejecutivos participan los independientes.

En definitiva, todo indica que la elección de cargos partidarios quedaría para después de la elección de gobernador.

Tensión en el bloque. Ayer hubo paz en la primera reunión del bloque de Unión por Córdoba luego de la crisis que estalló hace una semana cuando el oficialismo casi pierde el quórum por el faltazo a la sesión de casi todos los delasotistas. Hubo paz, sí, pero en un marco de tensión indisimulable.

"Fue como una reunión de fin de año de una familia peleada", señaló uno de los participantes, para graficar el estado de ánimo generalizado que dominó el encuentro, antes de comenzar la sesión.

Según testimonios que recogió este diario, casi todos los parlamentarios sacaron la misma conclusión: "Quedó en evidencia –explicó uno de los asistentes– que Schiaretti y De la Sota ya están cerca de acordar la postergación de la interna, y que, por ese motivo, ordenaron tranquilizar a la tropa".

Las palabras de tono componedor estuvieron en boca de Francisco Fortuna y Daniel Passerini, virtuales representantes de los grupos que se habían distanciado a raíz del faltazo delasotista.

El primero, todavía presidente provisorio de la Unicameral y diputado nacional electo, es uno de los principales impulsores de la postergación de la interna. El segundo, Passerini, también se mostró conciliador en respuesta al gesto de Schiaretti de ratificarlo en la jefatura del bloque, a pesar de que fue uno de los que faltó a la sesión de la polémica, aunque con aviso.

Sólo un parlamentario, dirigente peronista del interior provincial, insinuó, en un momento de la reunión, un pedido de explicaciones a los que faltaron, pero fue interrumpido en el acto por los dialoguistas.

"La fortaleza del bloque está en que todos los legisladores sigamos unidos para apoyar la gestión", resumió uno de los que promovió la pacificación.

Sin embargo, quedaron algunas heridas sin cerrar. Por ejemplo, la de los delasotistas con el vicegobernador Héctor Campana, quien los acusó de "irresponsables" y ayer no estuvo en la reunión.

Tampoco se habría tocado, en la reunión de bloque de ayer, el espinoso tema de la sucesión del presidente provisorio Fortuna, quien en diciembre dejará vacante la Presidencia provisoria del cuerpo.

Como publicó este diario el domingo pasado, el Gobierno provincial ya habría elegido al ex delasotista Sergio Busso, en una decisión que varios legisladores tildaron de "apresurada".

Busso es un dirigente de raíz delasotista que hace un tiempo se sumó en la interna del justicialismo al sector que orienta el gobernador.

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