Schiaretti reflotó la idea de llevar agua del Dulce por un acueducto

Afirman que existe una evaluación junto a funcionarios santiagueños. Además, intentan renegociar los cupos de agua frente a la sequía.
Schiaretti reflotó la idea de llevar agua del Dulce por un acueducto

El agua del Dulce, un bien muy preciado por otras provincias. (Archivo).

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, reflotó la idea de construir un acueducto para llevar agua del río Dulce y abastecer a la ciudad de Córdoba y Gran Córdoba.

En declaraciones realizadas a un diario de su provincia, Schiaretti indicó que "desde hace tiempo sostengo que Córdoba tiene que encarar obras importantes pensando en los próximos 20 ó 30 años, como puede ser traer agua desde el río Paraná o del Dulce".

"Está en etapa de anteproyecto. Estamos realizando los estudios y evaluando con Santiago del Estero los cupos de caudales que les corresponden a cada uno", indicó Jorge Masih, subsecretario de Recursos Hídricos provincial.

Desde hace algunos años, el Comité Interprovincial de la Cuenca Salí-Dulce está estudiando la situación de la cuenca.

En la reunión de esta semana, Córdoba expondrá las condiciones de sequía de la provincia y la necesidad de rever los porcentajes de distribución de caudales que fueron fijados en 1967.

Acueducto

Pero, a su vez, Santiago del Estero también prevé construir un acueducto que llevaría agua al sudeste de esta provincia y también a Santa Fe. Oscar Barrón, subsecretario del Agua provincial, confirmó que están en la etapa de anteproyecto. "Córdoba debe estar tranquila porque no afectará en nada el caudal del río", aseguró La Voz del Interior.

También Masih expresó que el futuro acueducto cordobés no afectará el caudal ecológico, la cantidad de agua necesaria para que el ecosistema siga funcionando. "Se puede traer más agua sin afectar el caudal ecológico. A Córdoba le corresponde una cuota de agua que hay que aprovechar antes de que llegue a Mar Chiquita", indicó.

Mar Chiquita

Respecto de la laguna Mar Chiquita, se informó que se sigue secando. Viene en franco descenso desde 2003. "Es un círculo vicioso. Cuando la demanda hídrica es mayor, la sequía en Mar Chiquita aumenta", dijo Erio Curto, biólogo que hace cuatro años estudia este espejo de agua.

"Se debe hacer una evaluación y readecuación de la utilización del agua en función de las nuevas demandas. En el acuerdo de 1967 no se habla de un caudal ecológico", agregó.

Curto entiende que el impacto de nuevos acueductos sería negativo al extraer más agua.

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