Schiaretti quiere 80% más de tragamonedas

Aspira a llevar de 3.000 actuales a 5.400 las máquinas permitidas en la provincia. Argumenta que las piden los intendentes.
El Ejecutivo provincial enviará a la Unicameral, donde tiene mayoría, un proyecto polémico: la instalación de 2.400 nuevas máquinas tragamonedas en las ciudades turísticas de la provincia de Córdoba. El "permiso" significa elevar en 80 por ciento el parque actual de 3.000 slots, que ya fue ampliado en 2005, en medio de una polémica, por el ex gobernador José Manuel de la Sota y aparece justo cuando Elisa Carrió, de Coalición Cívica, amplió las denuncias contra el ex presidente Néstor Kirchner por su vinculación con el juego.

El objetivo del Gobierno de Juan Schiaretti es llevar la recaudación que le reporta el juego –hoy centrada en 4,5 millones de pesos mensuales– a unos 11 millones de pesos, como consecuencia de más máquinas y el nuevo impuesto que rige desde agosto pasado.

El secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, explicó a este diario que el proyecto de ley se eleva "a solicitud de los intendentes". Aseguró que las tragamonedas se instalarán o agregarán siempre y cuando exista un pedido de la Intendencia y que se hará bajo la misma normativa jurídica actual, donde la única ciudad excluida es esta Capital.

–Pero 2.400 tragamonedas más suena a mucho, ¿no cree?– le apuntó este diario a Sosa.

–No, ¿por qué mucho?...si vamos a juntar plata para planes sociales. La Provincia recauda de un sector que quiere ir a jugar. Hay un problema de principios: si el Estado no interviene, el juego se da igual. Se juega clandestinamente o se va a otro lado, como nos pasa ahora con Santa Fe.

Las zanahorias. Las ciudades del interior tienen un beneficio directo por las tragamonedas: el tres por ciento directo de todo el neto recaudado.

Pero también es cierto que a muchas les ha acarreado conflictos, como a Juan Jure en Río Cuarto. Curiosamente, ni Jure ni Carlos Felpeto de Río Cuarto, dicen haber pedido más slots.

En la actualidad, las tragamonedas son explotadas por la Compañía de Entretenimientos y Turismo (CET), que pertenece al Grupo Roggio. CET opera en Córdoba desde diciembre de 2002 y tiene el monopolio de la explotación del juego por 20 años, extensible a 25.

Autoridades de la empresa que este diario consultó anoche dijeron que "no conocían de la iniciativa".

De la recaudación neta de las tragamonedas, el canon que paga Roggio es de 27 por ciento más otros tres puntos que debe invertir en hoteles. De ese 27 por ciento, 24 puntos van a la Lotería de Córdoba y los tres restantes, a los intendentes con slots.

Pero desde agosto pasado, el juego fue gravado con un impuesto del tres al cinco por ciento sobre el premio pagado, por lo que aumentar en 80 por ciento el parque de slots será también aumentar los ingresos que recibirá la Provincia.

Comentá la nota