Schiaretti quiere liderar el PJ sin la sombra de De la Sota

"El peronismo de Córdoba me respalda, porque en el peor momento terminé con el fantasma de (Luis) Juez". Con una amplia sonrisa, el gobernador Juan Schiaretti soltó esta definición ante sus íntimos que lo aplaudían de pie en la mesa principal.
Acababa de dirigir un discurso ante más de un millar de intendentes, legisladores, funcionarios y dirigentes oficialistas. Ocurrió el jueves pasado por la noche en Ferial.

No faltó casi nadie a la cita. Unión por Córdoba salió tercero en los comicios legislativos, pero según la visión del mandatario provincial, había dos motivos para festejar: el peronismo retuvo su caudal de votos en el interior, que le deja chances de retener el poder en el 2011. Lo segundo es lo que más euforia genera en el oficialismo: Juez ya no es el gran candidato para suceder a Schiaretti en la Casa de las Tejas.

El festejo peronista también sirvió para oficializar la nueva ambición de Schiaretti: convertirse en el jefe indiscutido del PJ, en los comicios internos del 22 de noviembre. Pretende que la sombra de José Manuel de la Sota no haga mella en su liderazgo.

Aunque no lo admita, Schiaretti busca fortalecerse desde el PJ, luego de que sus candidatos terminaran terceros en la elección legislativa.

"Los peronistas reconocen a quien puso el hombro en un momento complicado. Esta elección fue la más difícil en los 10 años que llevamos en el poder y Schiaretti aprobó el examen. El PJ no quedó excluido de la carrera para el 2011 y Juez dejó de ser el gobernador sin banda", el razonamiento pertenece a uno de los funcionarios que Schiaretti más escucha en materia de estrategia política.

En los hechos, el acto en Ferial significó el lanzamiento de Schiaretti como máximo aspirante a presidir el PJ provincial. Ya eligió aliados y enemigos en esta pulseada en las urnas "a cara de perro", como la definió el propio gobernador: va a incluir en la conducción a los delasotistas que trabajaron en la elección pasada.

Pero, por otro lado, no negociará con Olga Riutort y Eduardo Accastello, quienes jugaron para el kirchnerismo. Los desafiará para que se presenten en la interna. "Con esos dos no hay acuerdo posible. Que vayan a la interna. Ahí veremos cuántos votos tienen", mandó a decir un valentonado gobernador.

Schiaretti está convencido de que más allá de algunos amagues, De la Sota no le presentará pelea en esta disputa por la conducción del PJ.

Otra visión. El optimismo del gobernador y su entorno, contrasta con la lectura que hacen los delasotistas, muchos de los cuales estuvieron en la cena del jueves, pero siguen sin compartir la estrategia política de Schiaretti. "Es cierto que Juez quedó golpeado, pero no por obra de Schiaretti. Giacomino fue el que lo dañó y los radicales fueron los principales beneficiarios. Que Schiaretti y Caserio no nos quieran hacer creer que a esta estrategia la armaron ellos. Giacomino prendió el ventilador contra Juez cuando se quedó sin caja para pagar los sueldos ", se sinceró uno de los delasotistas paladar negro.

Ni sus dirigentes más cercanos conocen lo que hará De la Sota, quien luego de votar en Río Cuarto, tomó un avión y volvió a San Pablo, Brasil. Dicen que regresará en agosto. Allí, dejará al descubierto su estrategia para la interna partidaria.

Los delasotistas no le reconocen liderazgo al gobernador. "A Schiaretti los peronistas lo respetamos por ser el gobernador, pero nada más. Se equivocó en la elección de los candidatos y en la estrategia de la campaña. Lo salvó la pelea entre Giacomino y Juez. Está claro que es De la Sota el único que nos puede guiar a una victoria en el 2011. Quien conduce el partido es secundario", razonan los delasotistas.

Más allá de estos roces, en el PJ no creen que Schiaretti y De la Sota diriman el poder en esta interna. Es probable que el gobernador consiga su objetivo de conducir el PJ. Habrá que ver si es sin la sombra de De la Sota.

Comentá la nota