Schiaretti dice que no quiere K puros en las listas del PJ

Schiaretti dice que no quiere K puros en las listas del PJ
El ex presidente Kirchner habría sugerido el nombre de Patricia Vaca Narvaja.
“Ni Falo, ni Vaca Narvaja”, lo interrumpió Juan Schiaretti. “Falta mucho. Recién en mayo o junio –agregó– empezaremos a armar la lista”. Néstor Kirchner le había deslizado el nombre de la kirchnerista vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Patricia Vaca Narvaja, para la lista de candidatos por el justicialismo de Córdoba a las legislativas de octubre. Marcelo Falo es, a su vez, el vocero de José Manuel de la Sota.

El relato, que una alta fuente del Gobierno nacional le hizo en off a La Voz del Interior, ilustra el “momento de tensión”, según su definición, de la reunión de poco más de media hora que el ex presidente y jefe del PJ tuvo con el gobernador cordobés en su oficina en Olivos, la noche del lunes, después de los anuncios de Cristina Fernández sobre obras públicas y emergencia agropecuaria.

Por tratarse de la aproximación política inaugural hacia las próximas elecciones y de la primera reunión entre ambos desde antes del prolongado conflicto por las retenciones que los tuvo enfrentados, no es poco. Los límites que marcó Schiaretti son ilustrativos de la autonomía que pretende ejercer para la confección de la lista de candidatos a diputados y senadores nacionales por el PJ provincial.

Su posición está en línea, además, con la que otros colegas han sostenido en recientes reuniones con Kirchner respecto de la estrategia electoral: autonomía para armar las listas y provincialización de la elección nacional. Schiaretti, además, le anticipó que en función electoral no resignará sus tres banderas: apoyo al sector agropecuario, rebaja de retenciones a la exportación de soja y nuevo régimen de coparticipación.

Posiciones similares tuvo que aceptar Kirchner las últimas semanas del santafesino Carlos Reutemann, el chubutense Mario Das Neves, el entrerriano Jorge Urribarri y el sanjuanino José Luis Gioja, entre otros gobernadores oficialistas. Aunque el caso de Schiaretti tiene mayores similitudes con el de Reutemann, ambos en distritos electorales “grandes”: su rechazo a la inclusión de Vaca Narvaja puede equipararse al veto que Reutemann ejerce a la postulación del jefe del bloque kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi. Tanto a la cordobesa como al santafesino se les vencen sus mandatos en diciembre próximo.

Presión. Kirchner, de todos modos, no se resignará a aceptar mansamente en todos sus términos el límite impuesto por Schiaretti. Hará pesar en ese sentido la dependencia financiera de Córdoba con la Nación, aun cuando por necesidad propia no podrá soltarle la mano al gobernador, dijo a este diario otra fuente, cercana ésta al ex presidente.

“La estrategia común a ambos es: divide y reinarás”, agregó la fuente. El “enemigo” común es Luis Juez, sobre cuya chance electoral hay opiniones distintas cerca de Kirchner: están los que dicen que su triunfo será irreversible, por lo que sostienen que de lo que se trata es de que triunfe con la menor diferencia posible; y están los que se entusiasman con que, si hay una “coordinación inteligente” entre Schiaretti y el intendente de Córdoba capital, Daniel Giacomino, el resultado en octubre puede ser otro.

La estrategia de dividir al electorado cordobés se sustenta en multiplicar las opciones electorales que con mayor o menor énfasis se definen pro Gobierno nacional.

La expectativa de Kirchner es sumar votos tanto por el lado del PJ de Schiaretti, aun cuando no pueda incidir en la conformación de la lista, como por el de Giacomino y los radicales K.

En este último caso darán mañana su puntapié inicial en la Provincia con un encuentro nacional en Villa Dolores (ver aparte. Pero indicativo de que será una tarea difícil es el hecho de que Cristina Fernández, por primera vez en la Provincia después de un año, sólo asistirá a la inauguración del anfiteatro y no se quedará al siguiente recital de Mercedes Sosa, como pretendía el intendente radical K, Juan Pereyra. “Nadie puede garantizar que no haya una silbatina desde el público”, admitió una fuente de la Rosada.

La tercera pata de esta estrategia es fogonear, vía Giacomino, dicen, que el oficialismo de la UCR presente su propia lista en octubre. La frecuencia inédita con la que el jefe del bloque radical en Diputados, el cordobés Oscar Aguad, aparece desde un tiempo a esta parte en un medio porteño progubernamental, no es inocente, observó una fuente de la Rosada. El “inflador” oficial funciona para alimentar las chances radicales para que no acuerden con Juez.

Varias canastas

Apuesta doble. El kirchnerismo quiere recolectar votos de más de una canasta en Córdoba. Néstor Kirchner buscará un acuerdo político con el gobernador Juan Schiaretti, pero también tratará de alimentar las chances del intendente de Córdoba, Daniel Giacomino.

División. Desde el Gobierno nacional también intentarán que el radicalismo de Córdoba no acuerde con Luis Juez, como impulsan Elisa Carrió y la cúpula de la UCR nacional.

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