Schiaretti se desmarca de la influencia del Gobierno

Conforme con los fondos, pero atento a no quedar vinculado con el gobierno nacional. Con esos dos objetivos, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, calificó el acuerdo que firmó el viernes con el ministro de Economía de la Nación, Amado Boudou, por el cual podrá oxigenar las cuentas locales y evitar el fantasma de la emisión de bonos que había dejado deslizar en los últimos días, ante la necesidad de conseguir auxilio financiero.
"Firmamos un acuerdo institucional, no político. Siempre he dicho que no pertenezco al espacio del kirchnerismo", sostuvo Schiaretti para evitar quedar asociado a un acercamiento con el gobierno de Cristina Kirchner.

El mandatario provincial, crítico del kirchnerismo, sostuvo que el acuerdo "es muy favorable para Córdoba, ya que despeja el horizonte financiero para la provincia en el próximo año. Esto también aleja la posibilidad de que nos veamos obligados a emitir bonos".

De todos modos, advirtió que intenta tener una relación respetuosa con la Casa Rosada. "Pretendo mantener con la Nación la misma relación que tengo en Córdoba con todos los jefes comunales de la provincia. A nadie le pregunto a qué partidos pertenecen y hasta tengo diferencias políticas con algunos de ellos, pero trabajo de manera mancomunada".

Para reforzar la idea de convivencia sin connivencia, citó la relación que tiene con el intedente kirchnerista de la capital provincial, Daneil Giacomino. "Todos sabemos que el intendente de Córdoba está alineado con el kirchnerismo y, sin embargo, estamos trabajando en muchos temas de la ciudad. No importa el color político y las diferencias que podamos tener. Esto es lo que yo pretendo de la relación con el gobierno nacional".

Confirmó además que esta semana pedirá que se suspenda el juicio que tramita en la Corte Suprema por una deuda que reclama a la Nación por casi 400 millones.

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