Schiaretti culpó a la billetera K por la derrota del PJ en Córdoba.

Mondino dijo que esperará el escrutinio definitivo para reconocer que salió tercero.
Sin autocrítica y con el calificativo de "excelente" para la elección del peronismo cordobés, el gobernador Juan Schiaretti culpó al kirchnerismo por la derrota del oficialismo en la provincia. "Si algunos dirigentes no se hubieran dejado tentar por la billetera de los Kirchner, ahora estaríamos festejando una victoria", aseguró el mandatario provincial, ante el aplauso del puñado de funcionarios y dirigentes que aguardaron su presencia hasta la medianoche.

El esfuerzo de la vigilia de los militantes no alcanzó. El PJ no pudo arrebatarle el segundo lugar al radicalismo en el recuento provisorio y se quedará sin representantes en el Senado, cuando ayer puso dos en juego.

Minutos antes del encendido mensaje del gobernador, el candidato a senador Eduardo Mondino se mostró satisfecho por la elección realizada y dijo que aguardará hasta el escrutinio definitivo para reconocerle el segundo lugar al radicalismo. "Si el escrutinio definitivo le da el segundo lugar al radicalismo por un voto, yo voy a reconocer ese resultado. Espero que si es al revés, ocurra lo mismo", aseguró el ex defensor del Pueblo de la Nación, quien mostró gestos de desazón por haber quedado a menos de 10 mil votos de la banca en la Cámara Alta.

Espera. Pasaron más de seis tediosas horas de espera en el búnker peronista en el hotel César Carmen del Automóvil Club Argentino (ACA). Minutos después de las 18, cuando la mayoría de las boca de urnas ubicaban tercero al PJ, el ministro de Gobierno, Carlos Caserio, fue el primero en hablar en nombre del oficialismo.

El funcionario pidió paciencia a los militantes que llegaban cabizbajos por lo que informaban los medios de comunicación, que eran sondeos extraoficiales. "Será una elección voto a voto. Nosotros tenemos gran inserción en las poblaciones pequeñas en donde no se hacen boca de urnas", trató de tranquilizar el titular de la cartera política.

Pasada una hora de cerrado los comicios, el lugar de encuentro del oficialismo había un clima de derrota, mientras desde las pantallas de plasmas se veían los festejos radicales y la calma de los juecistas.

Mientras la mayoría de los funcionarios y legisladores se comunicaban con dirigentes del interior para recoger datos, la impaciencia y el desazón se alimentaba en los militantes en el búnker peronista.

Con la llegada de Mondino, quien reiteró que el escrutinio iba a ser "parejo", los militantes recuperaron el ánimo y se ubicaron para la larga espera.

A medida que fueron llegando los datos propios desde el interior, que auguraban otro triunfo más allá de la avenida de Circunvalación, la intranquilidad se volvió ansiedad.

Con todos pegados a las pantallas de plasmas siguiendo el escrutinio de los distintos canales, a los peronistas los sorprendió la medianoche, penando por una diferencia de menos de un punto, que los dejó sin banca en el Senado.

Mondino volvió al salón principal para dejar sus últimas impresiones. Agradeció el apoyo del partido y dijo que seguirá "militando en el peronismo, como toda vida", cuando se lo consultó sobre su futuro político.

Pero faltaba el hombre más esperado en la larga vigilia. Cuando se despidió Mondino, apareció Schiaretti –campera roja de cábala– quien había seguido desde la Casa de las Tejas el ajustado escrutinio.

Como lo hizo en toda la campaña electoral y con la certeza de que el kirchnerismo perdían en el decisivo distrito bonaerense, Schiaretti volvió a cargar contra los Kirchner. "Desde mañana habrá otro país. El 90 por ciento de los cordobeses le dijo no al autoritarismo. Yo seguiré defendiendo los intereses de los cordobeses, que nunca se arrodillarán ante la prepotencia de los Kirchner", arengó el gobernador.

Ante la consulta de si se hacía cargo de la derrota en Córdoba, el gobernador le hizo una gambeta a la autocrítica con su respuesta. "No sé de qué tengo que hacerme cargo. Se trata de una elección legislativa que se nacionalizó por el adelanto de la fecha que decidió el Gobierno nacional. Además, el peronismo hizo una gran elección. Si no hubiera sido por la billetera de los Kirchner, esta noche estaríamos festejando". El tercer lugar provisorio no les impidió a los peronistas entonar la histórica marcha Los muchachos peronistas.

Reconocimiento

Saludo. El gobernador Schiaretti dijo que aguardará el escrutinio definitivo para admitir el segundo lugar de la UCR, pero reconoció los triunfos de Luis Juez en el tramo de senadores y del radical Oscar Aguad en el de diputados. "Nosotros reconocemos el veredicto del pueblo", sostuvo, tratando de marcar diferencias con Juez.

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