Schiaretti con Aníbal Fernández para gestionar fondos

El gobernador Juan Schiaretti viajó ayer a Buenos Aires a entrevistarse con el jefe de Gabinetes, Aníbal Fernández, para pedir soluciones para la crisis financiera que se avecina en Córdoba y que comenzará en setiembre con el estiramiento del pago del sueldo de agosto a los empleados públicos. Dicho de otra manera, el titular de la Casa de las Tejas fue a pedir plata.
Schiaretti en primer término recordó el compromiso asumido por la presidente, Cristina Fernández de Kirchner, de "ir poniéndose al día" con las deudas a Córdoba, que el mismo gobernador evaluó en 370 millones a fines de agosto. Se tratan de tres cuotas de la Caja de Jubilaciones, y tres del Programa de Asistencia Financiera (PAF), aunque el planteó de Schiaretti seguramente no resultará original para el jefe de ministros, ya que son seis las provincias –entre ellas Buenos Aires- que ya tienen problemas para pagar a sus agentes administrativos. Otras ya comenzaron con el pago escalonado.

Dentro de la batería de propuestas de Schiaretti, figura tratar de reflotar el permiso para la emisión de un bono que pague más del 12% de interés anual en dólares, que fuera cancelado por la Nación luego de que este fuera lanzado por la Provincia a nivel nacional.

Otra posibilidad es que se le reclame a Fernández el envío de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que por valor de 7.200 millones de pesos, están "pisados" en la Casa Rosada. Esto serviría para oxigenar las finanzas de varias provincias, aunque cabría preguntarse si el gobierno nacional cuenta con esta suma para salir en respaldo de las provincias. Y en caso de tener que optar, si sería Córdoba la primera, en virtud que es la que dentro de la crisis está un poco mejor.

Otra posibilidad, es el planteamiento de flexibilizar la Ley de Responsabilidad Fiscal a través de la cual las provincias no pueden endeudarse para gastos corrientes como son las partidas salariales. Pero en caso de que esto sea asentido por la Nación, enfrentará dos problemas. El primero es que para pasar por el Congreso, demandará tiempo, que es lo que no tiene la provincia que deberá comenzar a pagar el 1 de setiembre. El segundo, es conseguir alguien que acepte prestar, en un contexto de crisis glogal y con la Argentina fuera del mercado internacional de capitales.

Pese a las reiteradas negativas del ministro Angel Elettore, no le quedará a la provincia otra salida que la emisión de cuasimonedas para salvar sus alicaídas finanzas. Claro que esta posibilidad indigesta a los funcionarios de la Casa Rosada.

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