Satisfacción de Zapatero por el arresto de un líder de ETA

Fue al confirmar ayer la detención de Jundan Martitegui, jefe militar etarra.
El gobierno español y los partidos políticos democráticos se congratularon ayer por la reciente caída de Jundan Martitegui Lizatzo, de 28 años, alias "Arlas", jefe militar y máximo dirigente de la banda terrorista ETA. "Os puedo asegurar que terminaremos con esta lacra histórica, que vamos a acabar con el terrorismo y lo vamos a conseguir todos los demócratas", proclamó un eufórico José Luis Rodriguez Zapatero, presidente del gobierno.

La operación, que se concretó el sábado, fue coordinada por el famoso juez Baltazar Garzon. La organización terrorista vasca recibió así otro golpe devastador con el arresto de Martitegui en Francia. Se trata del quinto principal líder de ETA que las fuerzas francesas y españolas detienen en menos de un año, una evidencia de que la organización pasa por sus peores momentos en 41 años de atentados en los que fueron asesinadas más de 850 personas.

El ministro del Inteior, Alfredo Perez Rubalcaba, confirmó que la operación de arresto de Martitegui se produjo el sábado en la localidad francesa de Montauriol (vecina a la ciudad de Perpiganan) y que con el comandante militar de ETA también fueron arrestados dos importantes terroristas. Añadió que en España, y como parte de la operación, la Guardia Civil detuvo a seis pistoleros de ETA. "Con estas detenciones se ha podido desbaratar un atentado en el País Vasco", añadió el Ministro.

"Martitegui estaba dedicado a tareas de reconstrucción del aparato militar que con cada uno de estos golpes sufre una seria convulsión". Explicó que Maritegui "cometió muchos atentados desgraciadamente exitosos". El jefe militar de ETA arrestado participó en un ataque contra una vehículo en Santona, España, donde murió un oficial del ejército y otras seis personas fueron heridas. En Calahorra, el detenido participó en la colocación de vehículos con explosivos que produjeron extraordinarios daños en 350 viviendas y también heridas a vecinos de la ciudad.

Los acontecimientos se precipitaron al ser arrestado el responsable del aparato de falsificación de ETA, Ekaisty Sirvent Auymendi, en una estación de París el 10 de abril pasado. El dirigente etarra, que algunos especialistas consideran como miembro de la alta dirección militar de ETA, estaba controlado hacía varios días. Le habían dado orden de trasladar el material más importante de la red de falsificación que llevaba en bolsos y maletas dentro de soportes informáticos, lápices de memoria y discos duros transportables.

Otra vez, como en operaciones pasadas, las fuerzas antiterroristas de España y Francia tenían perfectamente controlados los movimientos de un terrorista "legal", es decir, no fichado por la policía. Se trataba de Mikel Uroz, que a veces actuaba como chofer de Martitegui. Ambos estaban citados con otro "legal", Alex Uriarte Cuadrado, también controlado por la policía, quien fue seguido desde su salida en España.

Uriarte llegó seguido de cerca por las fuerzas francesas y para encontrarse en Montauriol con Martitegui y Mikel Uroz, quien conducía un automóvil robado en Francia que tenía sus patentes falsificadas. Los agentes cayeron sobre los tres terroristas sin darles tiempo a reaccionar y utilizar las pistolas que llevaban encima.

ETA está seriamente infiltrada por los servicios de inteligencia de la Guardia Civil, la Policía Española y los siempre muy eficaces elementos de las fuerzas antiterroristas de Francia. Por eso ha intentado varias veces reorganizarse incorporando a su aparato militar y a sus acciones violentas a los llamados "legales". Pero es ésa el área de ETA donde más se han infiltrado los servicios de inteligencia. Desde el fin de la tregua, en diciembre de 2006, fueron arrestados 11 altos dirigentes, cinco de los cuales eran sus principales comandantes.

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