Sata Tandil SA reabrió sus puertas, volvió a producir y brinda empleo a 34 personas

La empresa de capitales ítalo argentinos debió suspender totalmente la actividad hace 7 meses, producto de la caída en la demanda. Hoy "estamos trabajando", aseguró su titular, Renato Cordi, pero aún no se sabe si se trata de un "veranito" o de un signo de estabilidad.
Pasaron siete meses desde que Sata Tandil SA cerró las puertas de la fábrica ubicada en Ruta 226 y suspendió al personal por la crisis que golpeó al sector metalmecánico, uno de los más afectados. Esta firma, de capitales ítalo argentinos dedicada a la fabricación de autopartes, reinició su actividad a partir de un inesperado pedido de algunas piezas hace un par de meses.

El titular de la empresa, Renato Cordi, confirmó que "estamos trabajando". Sin embargo, no se aventuró a calificar la reactivación como un signo de estabilidad que se podría mantener en el largo plazo o como "un veranito", puesto que "no hay indicadores internacionales que indiquen que se terminó la crisis bancaria financiera".

Desde que comenzó la actividad, 35 trabajadores regresaron a sus puestos de trabajo, 20 de los cuales son operarios. Con la suspensión, algunos trabajadores migraron hacia otros rubros, en tanto que se perdió la mano de obra capacitada.

La situación

En diálogo con el programa "Disculpe las molestias" de la radio de Multimedios El Eco, Cordi consideró que la reanudación de la actividad indica que "los stocks se han terminado y están solicitando", por lo que "habría que ver cómo se mueven los mercados y en función de eso, la posibilidad de trabajo que nosotros vamos a tener porque dependemos principalmente de lo que es camiones, agrícola y pick up grandes".

En ese contexto, Sata Tandil está trabajando con el personal que "quedó" tras la suspensión anunciada a principio de noviembre del año pasado, cuando la empresa se paró como consecuencia de la crisis económica que por aquel entonces comenzaba a manifestarse.

"Hubo muchas bajas, otra gente se fue a otro rubro" debido a que la situación se complicó después de "tantos meses suspendidos a pesar de que había una pequeña ayuda de la empresa y otra pequeña ayuda acordada desde el sindicato a través del programa Repro, el Municipio ayudó". Pero la mano de obra "muy capacitada desgraciadamente le perdimos".

Según el empresario, en este momento, la totalidad del personal es de 34 y hay unos 20 operarios de máquinas.

No quedan

herramientas

financieras

Después de tantos meses de inactividad, el sector dejó de tener acceso a herramientas financieras: "Directamente no existimos para el sistema financiero", afirmó Cordi y describió que, ese lapso de tiempo "estamos con necesidades financieras, donde no las logramos directamente porque venimos con balances muy negativos".

El empresario además se quejó de la falta de financiamiento puesto que "venimos de siete meses de suspensión, con balances negativos, y en lugar de darnos una ayuda, como han hecho los bancos en Europa, por ejemplo, si vamos a cambiar un cheque nos cobran un interés del 60 por ciento".

En ese sentido, admitió que "estamos totalmente desnudos y es grave todo esto. No tenemos ninguna posibilidad de conseguir recursos". No obstante, rescató la actitud del Banco Provincia: "Por la confianza que tenemos, si no tenemos fondos por unos días, nos libera para al menos poder pagar los salarios. Si hay instituciones para sacarse el sombrero en Tandil son el Banco Provincia, la Usina Popular y el Municipio, son tres instituciones de lujo que entienden la problemática".*

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