Sarkozy quiere prohibir la burka en las calles de Francia

Es el velo islámico que cubre totalmente a la mujer. Dicen que es signo de sometimiento.
Los usos sociales del islam, al menos de su versión más rigorista, siguen creando polémica en Europa. Francia quiere ahora prohibir el uso de la burka o de todo velo que oculte el rostro de las mujeres en las calles.

Jean-François Copé, presidente del grupo parlamentario de la UMP (el partido del presidente Nicolas Sarkozy), anunció que presentará en enero una propuesta de ley que ilegalice tener la cara oculta en cualquier espacio público, una forma sibilina de ilegalizar el niqab y el burka.

"Ha llegado el tiempo de la decisión política", dijo Copé, que ni siquiera ha esperado a los resultados de una comisión parlamentaria que estudiaba el asunto. Y añadió que "los responsables de la comunidad musulmana nos han dicho que llevar el velo integral no es prescripción religiosa, así que esto no es un problema de religión, sino que afecta al respeto a las mujeres y es una cuestión de orden y seguridad pública".

A la mayoría de derechas se le acusa de avivar debates relacionados con el islam y la inmigración -y de mezclar ambos con la inseguridad- para reforzar sus perspectivas electorales. Pero ni siquiera la derecha francesa está de acuerdo.

El presidente de la Asamblea, Bernard Accoyer -compañero de filas de Copé- le pidió que no se precipite y aseguró que tal norma debería tener "un amplio consenso" porque trata "una cuestión de sociedad". Las cifras oficiales que maneja el Ministerio del Interior aseguran que hay unas 1.900 mujeres en Francia que usan el niqab o la burka.

La izquierda también está dividida en este asunto, como en tantos otros. Los diputados socialistas Manuel Valls y Aurélie Filippetti explicaron en el diario Libération que apoyan la prohibición "en el espacio público, en los servicios -alcaldías, escuelas, prefecturas, seguridad social- y en la vía pública, como una respuesta simbólica al aumento del fundamentalismo".

Para Roland Muzeau, portavoz del grupo parlamentario de Izquierda Democrática y Republicana, "la propuesta de ley echa más aceite al fuego".

El presidente de los liberales de centro y ex candidato a la Presidencia de la República, François Bayrou, dijo a AFP que sería preferible esperar al fin de los trabajos de la comisión parlamentaria que estudia el asunto. Pero Nicolas Sarkozy lo dejó claro desde junio pasado: "En Francia no hay sitio para la burka".

Tras aquellas declaraciones de Sarkozy, la organización terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico -que tiene por principal objetivo atacar a países como Francia y España- amenazó a París con "vengarse", según el centro de alerta antiterrorista SITE. Pero Sarkozy no duda: "El burka no es un signo religioso, es un signo de sometimiento de las mujeres".

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