Sarko quiere vender armas en Bagdad

El presidente francés adelantó en la capital iraquí que una delegación de su país visitará al Estado persa para participar en su reconstrucción y ofreció “cooperar en el equipamiento del ejército iraquí, ahora que mejoró la seguridad”.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, llegó ayer por la mañana a Bagdad en una visita sorpresa, la primera de un jefe de Estado francés en Irak. “Por razones de seguridad, esta visita no fue anunciada”, informó una fuente del Elíseo. Sarkozy fue recibido por su homólogo iraquí, Jalal Talabani, y luego fue saludado por una guardia de honor en una ceremonia oficial en el palacio presidencial. Ambos presidentes calificaron como “histórica” esta visita, que es además la primera de un presidente europeo desde que el régimen de Saddam Hussein fuera derrocado en 2003 por una coalición militar encabezada por Estados Unidos. Sarkozy estuvo acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, y otros miembros de su gobierno.

“El pueblo francés sintió mucho los acontecimientos de Irak”, dijo Sarkozy en una rueda de prensa conjunta en la fortificada Zona Verde de Bagdad con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, con quien se había entrevistado previamente. “Francia estará junto a Irak, desde el principio, en el camino del éxito. El mundo necesita un Irak fuerte, unido y soberano”, agregó. “Ha llegado el momento de invertir en Irak y de reinsertarlo en la comunidad mundial de nuevo, después de la mejora en la situación de seguridad”, dijo el presidente galo. Así, “hemos pedido a las empresas francesas que regresen a Irak para invertir”, aseguró Sarkozy quien manifestó su disposición a cooperar en los sectores de energía, agua, economía y seguridad, así como en la reconstrucción y las infraestructuras del país.

En ese sentido, Sarkozy adelantó que una delegación de su país visitará en el futuro el estado persa para participar en su reconstrucción, aunque no precisó la fecha. “Podemos cooperar en el equipamiento del ejército iraquí, especialmente ahora, cuando la situación de seguridad ha mejorado”, declaró Sarkozy en la conferencia de prensa. Antes de la caída del régimen de Saddam Hussein, en abril de 2003, Francia había sido uno de los principales proveedores de armamento del país árabe. El gobierno del entonces presidente francés Jacques Chirac se había declarado contrario a la invasión de Irak. El pasado octubre, las autoridades iraquíes y francesas confirmaron que estaban negociando la venta de armas provenientes del país galo por primera vez desde que se suprimió ese tipo de actividades comerciales en 1990, durante el régimen de Saddam Hussein.

A su vez, Sarkozy opinó que fueron “muy exitosas” las elecciones provinciales de la semana pasada, donde se impusieron las facciones aliadas al primer ministro local, Nuri Al Maliki. Por su parte, Maliki explicó que su entrevista con Sarkozy estuvo llena de “sentido positivo, entendimiento y del deseo conjunto entre ambos de desarrollar los lazos”. Además, adelantó que una misión iraquí, encabezada por el ministro de Petróleo, Husein al Shaharestani, y de Defensa, Abdel Qader al Obeidi, “viajarán a París para analizar la cooperación en el ámbito del petróleo y de la seguridad”, sin concretar una fecha. Asimismo, Maliki reveló que ambos coincidieron en la necesidad de que continúen los contactos en el ámbito político, y que Francia está dispuesta a apoyar a Irak para que se anulen las resoluciones y sanciones impuesta contra él, en las sucesivas guerras.

París apoyó militarmente a Bagdad durante la guerra contra Irán entre 1980 y 1988, y en 2003, durante la presidencia de Jaques Chirac (19952007), Francia fue uno de los principales opositores a la invasión angloestadounidense del país y se negó a enviar tropas. En el marco de esa voluntad francesa de consolidar los lazos, Sarkozy anunció que Francia construirá una nueva embajada en la capital y abrirá dos consulados, uno en Erbil y otro en Basora, en el Kurdistán iraquí y en el sur respectivamente, “para facilitar las labores de la compañías y empresarios franceses”.

“Francia quiere mirar hacia el futuro y no mirar al pasado, porque el pasado ha sido doloroso para los iraquíes”, señaló Sarkozy. Francia siempre ha estado presente diplomáticamente en Irak, por lo que puede ser un puente para que todos se reconcilien en torno del nuevo Irak reconciliado consigo mismo”.

Sarkozy, junto a su comitiva, realiza una gira regional que lo lleva después a Bahrein, Kuwait y Omán. Su viaje al Golfo tiene como objetivo reforzar la influencia de Francia y, aunque se espera que firme acuerdos durante este viaje, “no anunciará grandes contratos”, afirmó la presidencia francesa.

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