Saracco: el aborto siempre pone en riesgo la vida de la mujer

El titular de la cartera sanitaria realizó un balance de la gestión 2008 y habló también sobre el aborto y la despenalización de la marihuana.
Sergio Saracco, el Ministro de Salud de la Provincia, estuvo en el eje de la

polémica a los pocos meses de haber asumido, luego de que se intentó

declarar la Ley de Emergencia Sanitaria. Una vez allí, no dejó más de ser

siempre nombrado en los medios de comunicación.

Tras el rechazo de la Ley de Emergencia, Saracco volvería a enfrentar los

micrófonos tras dos casos de abortos, por una presentación judicial hecha

por el Ejecutivo que obligaba a los empleados de los hospitales a prestar un

mínimo de atención médica, pero también tuvo que afrontar en varias

oportunidades el tener que desmentir su posible renuncia a la cartera que

comanda desde el 9 de diciembre del 2007.

En diálogo con El Sol, Saracco se refirió a ese recurso, a las carencias que

presenta el sistema sanitario actualmente, a los beneficios que considera que

se han logrado en el último año y a la mortalidad infantil.

Dos temas también fueron tocados por el funcionario. Uno fue el de la

despenalización de la droga, tras un plan orquestado desde la Nación y al

que la Provincia se opone.

El segundo punto imposible de pasar por alto fue el del aborto, un tema que

siempre es polémico, debido a las opiniones encontradas que surgen en la

sociedad ante cada caso nuevo y que volvió a estar en boca de todos luego

de que se conoció que una niña de 12 años tuvo que ser intervenida tras

haberse sometido a un legrado en una clínica clandestina.

Desde hace tiempo se dice que en el área sanitaria hacen falta especialistas.

¿Cuál es la situación actual?

Hay ciertas especialidades que son críticas como la enfermería. A nivel

nacional se está lanzando toda una formación de enfermeros junto a las

universidades nacionales y que ya tiene todos los recursos para comenzar a

preparalos. Hay déficit, por ejemplo, en el caso de los neurólogos clínicos,

tenemos neurocirujanos pero no neuroclínicos, que son muy necesarios,

porque son muy pocas las neurocirugías que se hacen por guardia, sólo dos o

tres al mes, entonces es una picardía tener siete neurocirujanos en la guardia

para hacer tres intervenciones. Tendrían que estar operando a la tarde y a la

mañana y no estar en la guardia. En neonatología y pediatría también faltan.

Tenemos, en ciertos lugares como Tupungato, Tunuyán y muchos centros de

salud, un déficit de pediatras, muchas veces lo resolvemos con médicos de

familia pero necesitamos pediatras, tampoco hay psiquiatras, que es algo que

nos frenó un poco el abrir tres centros asistenciales que tenemos previsto.

Esto lo hemos visto y por eso en el 2007 había muy pocas residencias de

anestesias y estas especialidades. Por eso en el 2008 aumentamos 30 por

ciento estos llamados a residencia y en el 2009 vamos a volver a aumentar.

¿A qué se puede deber esta falta de especialistas?

A la falta de planificación. Lo que hicimos nosotros en el 2008 de aumentar

ciertas especialidades, recién se podrán ver dentro de tres o cuatro años.

Para Salud hay que tener una visión estratégica. Es como el tema de

mortalidad infantil, esta se mide cada tres o cada seis años, es decir que lo

que nosotros hagamos hoy no va a impactar en las cifras del 2009, sino en la

del 2014 y las de hoy tienen que ver con lo hecho en el 2005. Por eso hay

que tener una visión estratégica para mejorar la salud de Mendoza.

¿Las diferencias salariales no tienen que ver?

No hay gran diferencia, generalmente existe una correlatividad. Entre lo

privado y lo público los cambios o las adaptaciones se hacen más rápido en el

sector privado por una cuestión administrativa más pequeña. También en la

parte privada hay que trabajar muchas más horas y es más exigente, en la

parte pública tiene otra impronta que es mucha más social, que también

produce un desgaste por los problemas sociales que uno enfrenta y sufre,

por eso es muy valedero el trabajo que uno hace en el sector público. Hay un

mayor compromiso social, ya que no sólo se aboca a la enfermedad, sino

también al paciente, a su grupo familiar y al entorno, que es producto de esa

enfermedad. Por eso, yo valoro mucho a los que trabajan en la parte pública

y, sobre todo, en la atención primaria, porque hay una fuerte impronta social,

que es como se tiene que ver la enfermedad.

Pero a nivel salarial, cobran menos. No hay grandes diferencias,

generalmente la parte privada mira mucho a la estatal, que es la que va

marcando las pautas. Por ahí, si necesita algún profesional, la parte privada

tiene la libertad, que nosotros no, de elevar el sueldo para captar al

profesional que le interesa, pero no hay una gran diferencia, salvo casos

puntuales por algún interés. Cuando hay situaciones críticas tratamos, a

través de algún refuerzo, contrato o prestación, de mantener a ese

profesional en ese lugar, ahí estamos habilitados por ser una necesidad, pero

no hay grandes diferencias.

Falta poco para las paritarias, ¿es una garantía el recurso judicial presentado

por el Gobierno en el 2008 para evitar los paros?

Sí, acá hay algo fundamental. No podemos tomar de rehenes a los pacientes.

Acá es distinto de otros ministerios, se pueden tomar medidas, discutir pero

primero, los salarios que se van a pagar son los que la Provincia puede

abonar. Esto es, hay un ingreso provincial y hay que hacer el mejor uso de los

recursos provinciales. Hay que tener en cuenta que más de 60 por ciento del

presupuesto de Salud es para salarios. Hay hospitales que tienen más de 70

por ciento en salarios. Hay que considerar que debemos contar con los

recursos necesarios para tener los antibióticos, el equipamiento, la

infraestructura para que los profesionales puedan prestar el servicio y estar

realmente para lo que nos abocamos que es ayudar a la gente. Por otro lado,

a través del diálogo y del entendimiento, sabemos que todos tendríamos que

tener el mejor ingreso posible, pero tenemos que estar atentos a los recursos

que hay y recordar que Mendoza es una de las pocas provincias que todavía

tienen régimen de 24 horas semanales. En otras provincias el sueldo aparente

es mayor, pero trabajan 36 horas semanales, por eso han venido

profesionales de otras regiones a trabajar acá. Podríamos pasar al régimen

de 35 horas, lo que nos mejoraría mucho el tema de los recursos humanos,

porque al tener al personal trabajando más horas, podríamos redistribuirlo

mucho más.

Recién habló de mortalidad infantil, ¿ya tienen los números finales? Porque

cuando se dieron a conocer las cifras hasta junio, en varios lugares había

aumentado.

Los números los tendremos en marzo, porque la mortalidad se saca por tasa,

por cada mil nacidos vivos, todavía estamos procesando los nacimientos de

los últimos tres meses del 2008. De todos modos, Mendoza está por debajo

de la tasa nacional, pero todo lo de la mortalidad del 2008 tiene que ver con

lo hecho hace tres o cuatro años. Nosotros durante el 2008 hemos trabajado

mucho en fortalecer todo el seguimiento obstétrico, estamos rediseñando las

libretas de salud que se entregan a los niños y vamos a comenzar a entregar

libretas maternas para estimular los controles, porque la gran mayoría no

cumple con los cinco controles mínimos que tienen que tener las futuras

madres durante los nueve meses de embarazo, entonces no sabemos si son

portadora de HIV, si tienen sífilis, diabetes o hipertensión, por lo que no

podemos hacer la profilaxis previa para que el niño nazca sin problemas.

¿Con la crisis financiera se ha caído alguna obra importante en materia de

salud?

No, porque estaban planificadas ya. El plan armado para el 2009 se

encuentra en procedimiento, además dentro del plan anticrisis, uno de los

ejes es no parar obras, ya que generan trabajo, por lo que las obras no sólo

no van a caer, sino que tendrán prioridad.

Entre las obras mencionadas al comienzo de su gestión estuvo la

construcción de un helipuerto ¿que pasó con ese plan?

Se ha estado buscando alguna posibilidad de helipuerto y hoy se está usando

el Predio de la Virgen tanto para el Hospital Central como para el Notti,

mientras que el Lagomaggiore utiliza la rotonda cerca del Liceo. Lo que

estamos trabajando es para que ese helipuerto funcione de noche, por lo que

necesita iluminación. En el Central se vieron distintas alternativas pero se

complicaba por el tema de las antenas y el de los pinos, que había que sacar

al menos cuatro de ellos y así y todo seguía siendo un lugar de alto riesgo. El

que quedaba como más probable era el del Lagomaggiore y lo que estábamos

viendo era hacer en el Predio de la Virgen un espacio ya delimitado, que

tuviera las luces y todo lo necesario para que pudiera operar toda la noche.

De todos modos, el uso que estamos teniendo del helicóptero ha sido en

casos muy aislados, como también los traslados a Buenos Aires.

Imagino que está enterado de la niña de 12 años que fue sometida a un

aborto clandestino. ¿La Provincia cuenta con una estimación de cuántos se

realizan? ¿Cuál es su opinión sobre este tema?

No tenemos un número de cuántos abortos ilegales se realizan en la

provincia. Ahí hay una seria responsabilidad, primero de quién realizó el

procedimiento, que sabe que eso es ilegal y está penado por la Ley. Hay una

doble irresponsabilidad. Por un lado, porque es una menor y lo está haciendo

sin el consentimiento de quien es la persona directamente afectada, y por el

otro, que la Ley vigente no se lo permite, salvo que haya una visión médica de

que estaba con un riesgo de vida, pero si hubiera consultado a lo mejor a un

centro asistencial se podrían haber evaluado todas las condiciones. En esto

hay una situación que consideramos de total irresponsabilidad por parte de

quien realizó la intervención. Por otro lado, también de quienes indujeron a

la menor a hacerla, porque por la edad que tiene no está en condiciones de

discernir, entonces hay una responsabilidad de los adultos mayores que

indujeron o llevaron a esto, y eso también es grave. Nosotros lo vemos desde

el punto de vista médico, así como algunos organismos plantean que se

produce un daño psicológico, la práctica del aborto también produce un

daño, es decir que tener un embarazo no deseado y realizarse un aborto

produce daño psicológico y por otro lado siempre es un procedimiento

quirúrgico que pone en riesgo la vida, eso es importante tenerlo en cuenta. El

embarazo es un proceso fisiológico, en cambio el aborto es un proceso

externo y siempre pone en riesgo la vida de la mujer. Puede dejar secuelas y

dificultar en el tiempo un embarazo deseado. El tema del aborto hay que

tenerlo en cuenta como todo procedimiento médico, hay que valorar riesgos y

beneficios.

¿Que pasó con el protocolo dejado por la gestión anterior?

El protocolo está aplicado desde el 4 de julio del 2008, el de violencia sexual.

El de aborto no punible está de acuerdo con el cumplimiento de la ley que

está vigente. Durante el 2008 se hicieron varios abortos terapéuticos que,

como corresponde, no tomaron estado público, pero se hicieron varios

abortos terapéuticos, en los cuales, por la indicación médica y la evaluación

de los profesionales del Comité de Bioética y la notificación al Juzgado de

turno, se hizo el procedimiento. Se hicieron varios abortos no punibles,

según la indicación, que es cuando está en riesgo de la vida.

¿Cree que Mendoza está lista para tener otra ley más abierta sobre el aborto?

Yo creo que es un tema que tiene que ser debatido con mucha madurez. A

veces se maneja y se desvía específicamente el tema del objeto. El aborto

tiene indicaciones precisas porque es un procedimiento que pone en riesgo la

vida y no tiene que ser un mero procedimiento para deshacerse de un

embarazo no deseado.

Claro, pero con el aborto legal, la niña se podría haber atendido en un

hospital público.

Y, pero ahí hay alguien que realizó el procedimiento. Esto no es culpa de la

familia, sino de quien hizo el procedimiento. Por eso, dentro del protocolo se

habla de una consejería, que es todo el asesoramiento y el apoyo para ver

cuál es la situación, porque, a veces, cuando uno está en medio de una

situación de desesperación busca la salida más rápida. Lo que hace falta es la

consejería para ver la situación, evaluar y recapacitar, muchas situaciones, a

través de esas consejerías, hacen que la situación no sea manipulada por

terceras personas que inducen a un aborto que no era querido, como ocurrió

en uno de los casos del 2008.

¿En el 2008 se habló mucho de su posible renuncia, en algún momento lo

pensó?

No, eso fue todo un manejo de ciertos medios, pero nunca se me pasó, ni

tampoco ha habido nada a nivel del señor gobernador. Lo que yo tengo claro

es que he sido convocado por el señor gobernador para cumplir una función

en la tarea de ministro o donde él me necesite.

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