Saque de arco.

Saque de arco.
La dirigencia está urgida por largar a Cuenca y a Martínez Gullotta porque suman 300.000 dólares de contrato y Caruso no los quiere.
La abundancia no siempre es una solución a la vista. En este caso, la cantidad de futbolistas para un solo lugar provoca una situación problemática e incómoda para los dirigentes de Racing y Ricardo Caruso Lombardi. El técnico ya aseguró que logró cubrir el arco cubierto con Pablo Santillo, Jorge De Olivera y el juvenil Jonatan Villa. Pero hay otros dos que sobran: Mario Cuenca y José Luis Martínez Gullotta, quienes no son tenido en cuenta por Richard. Por ende, la dirigencia hace todo lo posible para desprenderse de ambos guardavallas o, al menos, de uno. Y allí nace un riesgo, puesto que si no se aleja alguno de los dos, De Olivera deberá irse a poco de haberse incorporado al plantel porque cuatro arqueros escaparían al presupuesto que el club ha destinado para ese puesto.

Según le confió a Olé una fuente muy confiable, Racing debe desembolsar unos 300.000 dólares entre los dos contratos de los arqueros en cuestión. Es decir, una cifra muy alta por tratarse de dos jugadores que estarán inactivos si se quedan en la Academia. Pero la búsqueda de clubes para ellos no resulta sencilla porque no aparecieron ofertas o las que hubo no conformaron a los protagonistas de esta historia. "Todavía no tuvimos novedades al respecto, seguiremos trabajando en esto", le comunicó a este diario Pablo Podestá, vicepresidente de Racing. En tanto, también se supo que Cuenca aceptaría retirarse del club en caso de que le abonen el 30% del vínculo, porcentaje que representaría 50.000 dólares.

Luego de estar a préstamo tres temporadas en Arsenal (allí perdió el puesto con Campestrini), Cuenca, de 34 años, regresó a Racing. Contaron, desde la cúpula dirigencial, que ya habían arreglado todo para que el cordobés pasara por una escribanía y firmara la rescisión del contrato que lo liga por un año más a Racing. Sin embargo, al ver que no recibía ofertas, decidió permanecer en el club con el fin de cobrar su contrato completo por más que Caruso lo haya desestimado desde un principio. "A Cuenca no lo tengo ni en cuenta. Por más que me hablen de él, para mi es caso cerrado. No puedo hablar de un arquero que no voy a tener, no quiero ni referirme al tema. Más allá de cómo esté, irá a trabajar con Barbas (en el grupo de prescindibles)", afirmó el entrenador en declaraciones al programa radial Identidad Racinguista. Un saque de dos arqueros. Eso buscan los directivos.

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