Sapag y Salvatori, el reencuentro

Después de años de alejamiento, las dos familias volvieron a reunirse, y los veteranos políticos, a abrazarse. Fue en la residencia de Felipe Sapag, este sábado, a la mañana.
Este sábado, por la mañana, se reencontraron dos hombres que compartieron buena parte de la historia del MPN, y que por razones entrincadas de la política se habían desencontrado durante casi 20 años: Felipe Sapag y Pedro Salvatori.

La reunión, organizada en un estricto contexto familiar, fue en la residencia de Felipe Sapag, el tradicional chalet de la calle Belgrano de la capital neuquina. Sapag y Salvatori hablaron de las cosas que suelen unir a los seres humanos: la familia, los seres queridos que murieron, los afectos, las alegrías.

Fue un encuentro personal para dos hombres -y sus familias- atados a la vida pública neuquina. Uno, Felipe, fue fundador y varias veces gobernador, y quien inició la etapa de gobiernos del MPN, allá por 1963, cuando el partido provincial ganó en medio de la proscripción peronista. El otro, Pedro, llegó convocado para trabajar en aquel gobierno iniciático, a desarrollar lo que se dice fue la columna vertebral de una gestión fuertemente progresista: el COPADE. Y fue ministro de Economía, y también gobernador, en épocas difíciles, desde 1987 a 1991.

En algún momento de aquellos años, tras la derrota en la interna que ganó Jorge Sobisch sobre Luis Sapag, los veteranos compañeros de ruta política se distanciaron. Sapag volvió al gobierno en 1995. Salvatori siguió su propio camino, en el Congreso de la Nación.

El sábado a la mañana, con esposas, hijos y nietos, volvieron a tener una charla de amigos. A recordar, ya achacosos por los años, historias de tiempos más mozos y esperanzados.

"No hubo más que eso", aseguraron fuentes consultadas por este diario. Tal vez sea suficiente mensaje, para un partido que suele exagerar tanto los afectos como las rencillas.

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