Sapag inicia el diálogo social

Esta semana convocaría a la Iglesia, los gremios, los intendentes y las universidades, mientras que la próxima recibirá a los empresarios.

Desde el Gobierno se dejó en claro que el diálogo no significa "pedir aumento salarial" sino analizar en conjunto el impacto de la crisis.

En el marco de la invitación que cursó hacia distintos sectores de la vida social y política neuquina, el gobernador Jorge Sapag iniciará esta semana la convocatoria al diálogo. Si bien el Ejecutivo todavía no confirmó de manera oficial la agenda, se especula que la Iglesia sea el primer sector con el que se mantendrá un encuentro, que incluso podría producirse hoy mismo.

Para estos días está previsto que se convoque también a los gremios estatales, intendentes (oficialistas y de la oposición), comisiones de fomento y a los sectores universitarios (estatales y privados); mientras que la semana que viene serían recibidas las cámaras empresariales.

El llamado de Sapag se dio en momentos en que los gremios estatales habían solicitado una audiencia para discutir cuestiones vinculadas con los salarios. El Ejecutivo respondió la semana pasada a ese requerimiento a través de un documento en el que aceptó llamar a los sindicatos para dialogar, pero en el que abrió esa invitación a otros sectores sociales.

"Si el diálogo implica pedir aumento salarial eso no es diálogo", confió una alta fuente gubernamental, quien explicó que a los sectores convocados se les hará conocer el impacto de la crisis económica en la Tesorería neuquina, que el gobernador se ha encargado de aclarar, en reiteradas oportunidades, que está en rojo. El pago del aguinaldo desdoblado y las dificultades para afrontar los compromisos con proveedores del Estado serán algunos de los argumentos que el Ejecutivo pondrá sobre la mesa para ilustrar la situación financiera.

"La provincia necesita una tregua", se explicó.

Llamado

El documento difundido por el gobierno neuquino la semana pasada llamó "a compartir un espacio institucional de comunicación que respete las libertades, las iniciativas de las partes y las diferencias de ideas; construyendo una relación bipartita Estado-Sociedad en la búsqueda de herramientas que fortalezcan la democracia".

Entre los aportes del diálogo social a la comunidad, el texto señaló la exigencia de "buscar la propia identidad y superar aversiones y polémicas; es un camino hacia la madurez y la paz" y se explicó: "No siempre es fácil, pero nos ayuda a abrir puertas y ver lo bueno en los demás. Por eso, debemos transitar el desafío del arte de practicarlo".

También estableció metodologías de trabajo que sirvan a la construcción del escenario propicio para el diálogo, sobre la base de ciertos ejes, como el pluralismo y la multisectorialidad que garanticen "el respeto al bien común y a los acuerdos establecidos como superación de aspiraciones individuales y sectoriales".

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