Santilli evitó ocupar el sillón de Macri y sufrió abstinencia legislativa.

"Tengo síndrome de abstinencia: esto de reemplazar a Macri (Mauricio, el jefe de Gobierno porteño) y no poder presidir la sesión, me tiene mal."
Así se dirigió a sus colaboradores más cercanos el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Diego Santilli, el martes último, durante la larga exposición sobre la gestión de PRO en el primer semestre que hizo en el recinto el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Es que al estar Macri de vacaciones, en Saint Tropez, Francia, y al haber quedado vacante el cargo de vicejefa (Gabriela Michetti renunció para ir al Congreso), el reglamento dice que es el vicepresidente primero quien queda formalmente a cargo del Gobierno de la Ciudad.

"Observó toda la sesión detrás de la puerta de su despacho", contó la vocera de Santilli. En este sentido, el diputado peronista confió que "cuando los chicos de Libres del Sur gritaban" le daban ganas de estar en el recinto, para defender la gestión.

En su primera semana a cargo de la Ciudad, Santilli se limitó a seguir con su labor legislativa, y sólo firmó decretos menores: "Mauricio me dijo: ‘Usá mi despacho, sentate donde quieras y firmá lo que tengas que firmar’, pero yo decidí quedarme en mi lugar, en la Legislatura, porque yo no soy el jefe de Gobierno, estoy a cargo temporalmente".

Según reveló una alta fuente partidaria a PERFIL, se postergó la firma de decretos importantes hasta que Macri regrese de sus vacaciones, hecho que sucederá el jueves 13. Sin embargo, lejos de ser esto un desplante para el Colorado, salió a la luz ayer que Santilli podría ocupar el cargo de ministro de Tránsito y Transporte, si es que a su regreso Macri aprueba la conformación de este nuevo ministerio.

"El martes fui en subte al almuerzo de la Mesa Nacional de PRO; viajé bien, pero noté que iba mirando las cosas con más detenimiento", soltó el diputado. Y contó: "El miércoles volvía de una reunión y al pasar por Estados Unidos y 9 de Julio vi un pozo impresionante, rectangular. Lo anoté y lo llamé enseguida a Piccardo (Juan Pablo, ministro de Espacio Público y Medio Ambiente) para que vaya y lo arregle; ahí pensé: ‘Estoy loco’".

Y si bien Santilli sintió el estrés de tener que trabajar más horas, tuvo tiempo para prepararles el desayuno a sus hijos y hasta de llevarlos él mismo al colegio, hecho que no posterga casi por ningún motivo. En efecto, Santilli es uno de los que más veces llega tarde a las reuniones de Gabinete que organiza Macri los lunes, por lo que se ve obligado, en esas ocasiones, a pagar $ 100, regla que instauró Macri.

"Primero están mis hijos", repite Santilli cada vez que el líder de PRO lo reprende por sus llegadas tarde. Tampoco abandonó su rutina aeróbica. "Entreno todos los días, porque juego al fútbol los sábados", contó el diputado, que se define como "un defensor con proyección". Y agregó: "Esto no significa que la Legislatura esté a la defensiva, hemos batido récords en la aprobación de leyes".

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