En Santiago, se fabricaron 950 tractores en el 2008

Buenos Aires (NA). La empresa fabricante de tractores argentinos Pauny-Zanello S.A. ampliará en 2009 el comercio con Venezuela, con el envío de 400 unidades que se sumarán a las 500 ya comercializadas durante los últimos tres años. A contramano de las automotrices, la empresa no tuvo problemas financieros y muestra de ello es el crecimiento de la planta de Santiago de Estero, que pasó a contar con 60 empleados y producir unidades que se venden en el norte del país.
La nueva operación con el país caribeño contempla la venta de tractores 230 A y 250 A por un monto que alcanzará los 24 millones de dólares, según detalló a Noticias Argentinas el secretario de prensa de la compañía Luis Dall’aglio.

En tanto, según adelantó la empresa, el acuerdo abre la posibilidad de que se comercialicen otros productos como motoniveladoras para la construcción de caminos.

Asimismo, aseguró que existen conversaciones “muy avanzadas” con el presidente venezolano Hugo Chávez para la instalación de una planta ensambladora en una pequeña localidad cercana a la ciudad de Maracaibo.

En la exposición anual de productores agropecuarios Agroactiva de 2005, Pauny-Zanello S.A. fue una de las fábricas argentinas que firmaron contratos de provisión de equipos agrícolas con Venezuela, en el marco del convenio suscripto entre Chávez y el entonces presidente argentino Néstor Kirchner.

Santiago

Esta fábrica de tractores dio un paso muy significativo en su desarrollo empresario en junio de 2006 cuando instaló una planta en Santiago del Estero, desde donde hoy exporta máquinas rurales con nivel de competencia internacional.

Arrancó con un plantel de 20 operarios, encargados de ensamblar 15 tractores de 120 HP de potencia por mes, y hoy cuenta con unos 60 empleados, que en 2008 produjeron 950 unidades para exportación y venta en las regiones Noreste y Noroeste del país.

Según explicó Dall’aglio a NA, a pesar de la crisis financiera mundial, la compañía ha logrado superar este año la producción proyectada confeccionando unos 950 tractores, 50 más de los que habían sido programados a principio de año.

“Hasta el momento no hemos tenido ningún tipo de problema financiero”, dijo el secretario de prensa de la fábrica, como sí lo tuvieron las automotrices que se vieron obligadas a suspender empleados por la abrupta baja en la demanda de autos.

En ese sentido, indicó que la empresa no tiene previsto modificar el ritmo de trabajo para 2009 y que esperan llegar a la producción anual de 1.000 tractores para el 31 de diciembre del próximo año.

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