Santiago del Estero: arrasador triunfo de Zamora, respaldado por la Casa Rosada

Logró su reelección con el 84,1% de los votos; se afianza el poder caudillesco
No se recuerda en elecciones democráticas provinciales en la Argentina un triunfo tan abrumador. El gobernador Gerardo Zamora (Frente Cívico), un radical K, consiguió ayer su reelección con el 84,1% de los votos y una diferencia sobre el segundo de casi 80 puntos, lo cual consolidó una hegemonía superior a la que se esperaba.

No se trata de un triunfo casual: es el fruto de la construcción de un sistema hegemónico y caudillesco de ejercer el poder que Zamora heredó del legendario Carlos Juárez, que gobernó esta provincia por más de 50 años. Es también el resultado de un fuerte apoyo de la Casa Rosada a uno de los pocos radicales kirchneristas que aún le quedan, en unos comicios considerados el primer test de cara a las elecciones legislativas de octubre del año próximo en todo el país.

Escrutado más del 70% de los sufragios, Zamora obtenía 31 diputados provinciales sobre un total de 40 que tendrá la nueva Legislatura, lo cual afianza notablemente su poder.

En el segundo y lejano lugar, con el 5,23% de los votos, quedó el candidato radical Marcelo Lugones, que no pudo competir con el sello de la UCR y lo hizo con el de Fuerza de Unidad Popular.

La victoria arrasadora de Zamora fue saludada de inmediato por la presidenta Cristina Kirchner, que se comunicó telefónicamente para felicitarlo. El gobernador le agradeció el llamado y públicamente le dijo, durante una rueda de prensa: "Señora Presidenta, muchas gracias por su apoyo. Este triunfo también es suyo". Zamora tenía a su lado al ministro del Interior, Florencio Randazzo, y a otro radical K, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz.

No llegó hasta aquí el ex presidente y actual jefe del PJ, Néstor Kirchner, que siguió la jornada electoral junto con la Presidenta y con el empresario Rudy Ulloa Igor desde El Calafate. Eso sí, enviaron a Randazzo para recordarle a Zamora que la victoria local también es un logro del gobierno nacional, que apoyó durante cuatro años con obras públicas y envíos de fondos federales.

En los últimos tiempos había aflorado cierta desconfianza entre Kirchner y Zamora. El gobernador no aceptó el pedido del ex presidente de incluir a un vicegobernador del PJ en su fórmula ni a candidatos kirchneristas en la lista de candidatos a diputados provinciales.

Ello hizo que Kirchner fomentara la creación de una lista de legisladores locales del PJ para competir contra Zamora por las bancas de la Legislatura. Esto ocurrió hace un mes. No tenía tiempo el ex presidente de instalar una candidatura a gobernador competente.

Los festejos en la plaza Libertad de las huestes zamoristas prometían continuar hasta después de la medianoche.

El segundo puesto en la pelea por la gobernación lo obtuvo el radical Lugones, con el 5,23% de los votos, por la Fuerza de Unidad Popular. En tercer lugar quedó el juarista Francisco Cavallotti, con el 2,79%, del Frente Cruzada y Lealtad. Se trata del padre de Francisco Cavallotti hijo, que es abogado del ex caudillo peronista local Carlos Juárez.

En rigor, la postulación del padre era una manera, para el hijo, de poder usar el nombre para arrastrar sufragios. Pero el objetivo de Cavallotti era ingresar en la Legislatura, y hasta anoche lo lograba.

Los votantes

Un dato que llamó la atención resultó la escasa afluencia a las urnas, que apenas superaba el 50% de los votos, según las primeras mesas que comenzaban a abrirse. El Tribunal Electoral provincial informó que casi un 65% de los empadronados había ido a las urnas. Ello fue quizás un subproducto de la apatía de la campaña electoral previa, donde el resultado aparecía cantado.

Pro obtuvo el cuarto lugar con Vicente Lo Bruno, que logró 1,29% de los votos, a quien siguieron Rosendo Salto (MID), con 1,20%; Aldo Bruno (socialista), con 1,05%; Cristina Urquiza (Movimiento Social de los Trabajadores), con 0,85%; Francisco Vargas (Acción Vecinal), con 0,70%, y Antonio Calabresse (Dignidad Popular, Coalición Cívica), con 0,67%.

En la contienda por las bancas de diputados provinciales, Zamora obtenía hasta anoche por la lista del Frente Cívico 26 escaños, y cinco por medio de una lista colectora que se llama Compromiso Social. A la vez, sumará cuatro bancas por la nómina de Corriente Renovadora, que lidera César Iturre, un aliado de Zamora.

Los radicales encabezados por José Zavalía, del FUP, obtuvieron sólo dos bancas, al igual que la lista del PJ encabezada por Gabriela Ortiz, con otras dos, pese a que ésta tuvo apoyo económico del kirchnerismo. El diputado restante sería, según los primeros cálculos del sistema D´Hont, y tal como se dijo, el juarista Cavallotti.

Con este panorama legislativo, Zamora no tendrá mayores problemas en controlar el cuerpo provincial. Pero una mala noticia para el gobernador fue que Zavalía, su enemigo de pago chico, estará en la Legislatura para disparar sus críticas sobre la gestión provincial.

La presencia de Randazzo estuvo centrada en enfatizar que el triunfo de Zamora era "la ratificación de la Concertación Plural", dijo.

84,18%

Zamora (Frente Cívico)

Escrutado el 70% de los votos, el gobernador santiagueño logró su reelección. Según el Tribunal Electoral, votó más del 65% del padrón electoral provincial.

5,23%

Lugones (Unidad Popular)

* Este candidato quedó en un lejano segundo lugar.

Claves

* El contexto. El gobernador Zamora edificó en Santiago del Estero un caudillismo que perfeccionó el modelo de concentración de poder comarcal del ex gobernador Carlos Juárez, el peronista que retuvo el poder 50 años.

* Apoyo nacional. El gobernador de Santiago del Estero recibió el apoyo del Gobierno para lograr su reelección. Recibió fondos nacionales y la visita de varios ministros. Ayer viajó el ministro del Interior Florencio Randazzo para respaldar en persona a Zamora.

* Llamada presidencial. Pasadas las 21, Zamora recibió la llamada telefónica de la Presidenta, que lo felicitó por el resultado, y el gobernador luego le agradeció públicamente el gesto.

* Resultado cantado. Desde que Zamora se postuló por su reelección, se sabía que tenía amplias chances de ganar. Es que no sólo recibió ayuda oficial del Gobierno, sino que a la vez se enfrentó a un radicalismo debilitado y a un candidato del PJ casi inexistente.

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