En Santiago del Estero se aplicaron más de 900 dosis de vacunas contra la fiebre amarilla.

Será a través de un programa que se implementará en Misiones -donde ya murieron dos personas por esa enfermedad durante 2008- Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy y Salta para universalizar la vacunación contra la enfermedad.
La Nación y los gobiernos de Misiones y Corrientes realizarán acciones conjuntas para universalizar la vacunación contra la fiebre amarilla, tanto para residentes de esas provincias como para viajantes, tras los dos muertos registrados por esa causa en la región.

Para ello, el Ministerio de Salud nacional "apoyará con recursos las políticas preventivas implementadas en esas provincias", dijo a Télam el subsecretario de Programas Sanitarias de esa cartera, Juan carlos Nadalich.

Autoridades sanitarias nacionales de los tres estados realizaron hoy en Posadas un taller de fortalecimiento de acciones de control de la fiebre amarilla, que giró sobre dos ejes: el refuerzo en la vacunación y el incremento de las medidas de prevención para combatir al mosquito transmisor de al enfermedad.

Los participantes coincidieron en la necesidad de "universalizar la cobertura de la vacuna para la población de los residentes y los viajantes que, por cualquier motivo, transiten zonas donde se ha detectado la presencia del virus", informó el Ministerio de Salud en un comunicado.

Las autoridades hicieron hincapié en reforzar el control del vector a través de la promoción de hábitos de higiene y limpieza de las viviendas para evitar la reproducción del mosquito Aedes Aegypti, que se cría en el agua acumulada en recipientes y objetos en desuso.

Los ministros de salud de Corrientes y Misiones reiteraron que redoblarán las acciones para fortalecer la vacunación casa por casa.

"Se mantendrán guardias en forma permanente en los centros de atención primaria y la Nación reforzará los vacunatorios para las personas que viajen por trabajo o descanso a las zonas de riesgo", destacó la cartera sanitaria nacional.

Nadalich apoyó la política preventiva que se desarrolla en Misiones contra la fiebre amarilla, ya que "estamos convencidos de que la descentralización a través de los municipios es la mejor manera de asistir a todas las personas en riesgo".

El funcionario destacó que "no es necesario declarar la obligatoriedad de la vacuna contra la fiebre amarilla, porque la misma que es una actitud personal y una decisión de vida".

"Creo que los argentinos somos lo suficientemente responsables y solidarios como para saber que si no nos vacunamos ponemos en riesgo nuestra propia vida y la de los que nos rodean", dijo Nadalich a Télam, al término de la reunión.

El encuentro entre la Nación y las provincias de Misiones y Corrientes surgió luego de la decisión de las autoridades sanitarias de Paraguay de exigir un certificado de vacunación contra la fiebre amarilla a todos los argentinos que crucen a ese país por los pasos fronterizos, en especial el de Encarnación-Posadas.

La disposición también incluye a los paraguayos que residan en Misiones y decidan retornar a su país, y también se estudia implementar el mismo control para los que crucen desde la localidad formoseña de Clorinda.

En Misiones, el año pasado murieron un trabajador rural en marzo y un joven de 19 años en diciembre, luego de más de 40 años que la fiebre amarilla no estaba presente en la provincia.

Esto, sumado a la muerte de más de 30 monos carayá picados por el mosquito transmisor en el norte y sur de la provincia, instó a otras provincias a intensificar las tareas de vacunación.

Las autoridades sanitarias recomendaron que quienes decidan viajar hacia el interior de Brasil y de Paraguay y no hayan recibido aún la vacuna contra la fiebre amarilla, deberán hacerlo en prevención del contagio de la enfermedad.

En Santiago del Estero se aplicaron más de 900 dosis de vacunas contra la enfermedad en puestos sanitarios habilitados, a los que asistieron especialmente personas que tienen previsto viajar hacia zonas endémicas, dijeron fuentes sanitarias.

El ministro de Salud de Corrientes, Adolfo Schneider, expresó que en esa provincia, "tarde o temprano, vamos a tener algún caso, porque siguen apareciendo monos muertos en zonas limítrofes con Misiones y con territorio brasileño".

Schneider se refirió de esta manera a la localidad de Colonia Liebig, lindante con la localidad misionera de Apóstoles, donde se encontraron cadáveres de monos carayá, aunque todavía no se confirmó que la muerte haya sido como consecuencia de la fiebre amarilla.

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