Santa Rosa: tiraron fruta a la ruta para protestar por la baja rentabilidad

Un centenar de productores cortaron la Ruta 7 y arrojaron dos camionadas de damascos. Dicen que su producción es excelente pero que no vale nada en el mercado.
Unos cien productores de Santa Rosa cortaron este mediodía la ruta 7 y arrojaron frutas a la ruta como forma de protesta por la baja rentabilidad.

El corte se realizó a la altura de calle Saavedra, en el distrito La Dormida, donde arrojaron dos camionadas de damasco, que interrumpieron el tránsito.

La medida de fuerza se levantó a las 15 por 48 horas, de acuerdo con lo informado por los productores, y de no mediar una respuesta, volverán a cortar la ruta el próximo miércoles.

Según aseguran los productores, tienen una excelente producción principalmente de damascos, pero tiene muy poco valor en el mercado, dejándoles a ellos una ganancia mínima que no les alcanza siquiera para hacer frente a la cosecha.

“Tenemos el problema de que no hay fábricas que nos reciban la fruta, el damasco se ha caído, no tenemos precio, al productor le quedan 10 centavos por kilo. En realidad lo hemos dejado perder porque no conviene trabajar, tenemos que abandonar las fincas y no nos queda otra solución, nadie nos escucha. También se viene la misma problemática con el durazno, la ciruela, la uva, vemos que la situación no será favorable para ninguno de los productores que somos el sector más perjudicado", dijo un productor por Radio Nihuil.

Asimismo, agregó que "el año pasado se pagó 60 centavos el kilo de damasco, un peso el de durazno y este año se habla que el durazno no costará más de 60 centavos. El año pasado la ciruela se pagó a 1,20 y este año no se pagarán más de 60 centavos. De acuerdo con las versiones que tenemos tampoco tendremos bocas de expendio para la uva, cuántas bodegas han presentado convocatoria", sostuvo.

También reclamó "que nos escuche el señor gobernador (por Jaque), que se haga hincapié en el problema del agro, o el señor ministro se siente a negociar con las fábricas para que no se termine el agro, para que la gente del campo no se tenga que ir a las ciudades, que podamos seguir trabajando, que el empleado rural pueda seguir comiendo y seguir porque hay pueblos como La Dormida castigados por la piedra".

"Acá no quedará nadie porque no habrá trabajo para nadie. Es una ecuación corta, simple y problemática, el productor no tendrá dinero para reinvertir en su finca", finalizó.

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