Santa Rosa, la Isla metropolitana que el Chaco sigue ignorando

La comunidad de habitantes, productores y promotores comunitarios de las 5000 hectáreas de la Isla Santa Rosa pueden enumerar estas y muchas otras actividades para señalar potencial económico productivo y turístico del lugar, a sólo 20 minutos del centro de Resistencia pero con la postergación de años de negación y olvido.
Se trata de la isla que separa el Puerto de Barranqueras del canal principal del Paraná marcando el contorno al riacho que la determina. Una comunidad de 60 familias de las que el 50 % es residente permanente, trabaja en soledad, con métodos y herramientas rudimentarios y casi sin apoyo. La producción de subsistencia que generan en las 60 hectáreas cultivadas, solo les abre las puertas del sueño de una verdadera producción a escala en las ricas tierras de la Isla, alimentadas y renovadas permanentemente por el mismo impulso del Paraná.

"Cualquier producción que se desarrolle en la Isla, debe considerar esta condición; pero calculamos que hay unas mil hectáreas productivas con zonas que no se inundaron aun en períodos de crecientes extraordinarias", anota Héctor Seba, técnico agropecuario de la Escuela de Formación Profesional 10, único docente de la Isla, a cargo de la escuela sin alumnos ni clases del lugar.

Seba es un enamorado de la isla y su potencial, a cargo de las instalaciones de la escuela inactiva, asumió voluntariamente la tutoría de la comunidad a la que asesora y promueve con el determinante apoyo de Milene Orbegozo una licenciada en administración que también abrazó la isla luego de conocerla casi por casualidad. Juntos entusiasmaron a los productores de barranqueras y a los residentes para organizarse en la Asociación Civil Amigos de la Isla Santa Rosa, organización con la que ahora están a punto de conquistar los comodatos del Instituto de Colonización con los que lograrán consolidar la tenencia de la tierra.

"Es un paso muy importante. Tener la tenencia de la tierra vía los comodatos que se tramitan, permitirá acceder al financiamiento y la asistencia que se necesita para llevar la producción local a una verdadera escala", apunta.

Es que a pesar de su cercanía y facilidad de acceso, increíblemente en la Isla no hay electricidad por redes. Por la misma falta de infraestructura y asistencia y financiamiento, la producción se realiza con tracción a sangre, palas azadas y arados de mancera.

Las 800 vacas y cerdos de los productores locales, deambulan por chacras sin alambrado, los animales de distintos propietarios se mezclan y solo se identifican por las marcas a la hora de separar los rodeos.

Potencial productivo

Sólo en materia de hortalizas, la producción que se podría generar en la isla, tiene posibilidades de abastecer hasta un 20 % del consumo metropolitano, que hoy se abastece desde otras zonas productivas del Chaco o provincias.

"En la isla se dan las condiciones de suelo y climáticas para producir una variedad de cultivos impresionante. Desde hojas, espárragos, brócolis, son muchos los que pueden cultivar. Desde la Escuela tratamos de fomentar el cultivo de hortalizas bajo cubierta en verano, para cubrir un déficit que tiene el abastecimiento del consumo local en esa estación", explica Seba.

Además de la riqueza de sus tierras, la producción de la Isla tiene promesa de éxito en la cercanía del mercado loca y de la variedad de opciones que permite.

Seba anota que los albardones y lagunas del interior permitirían una eficiente producción de peces y que además, la isla tiene una rica fauna silvestre que se puede preservar con una reserva ecológica que, además puede generar turismo local y regional.

La tenencia de la tierra, el desarrollo de infraestructura, el acceso a financiamiento y asistencia productiva pueden realmente cambiar el panorama de familias de trabajo que habitan la Isla Santa Rosa, pero también potenciar la economía local resolviendo además un importante problema de abastecimiento local. Pero fundamentalmente, será el reconocimiento a una comunidad y un lugar, que la capital del Chaco se sigue negando para si misma.

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