Santa Rosa copiaría a Trenque Lauquen

El reclamo de Clear y su amenaza de abandonar el servicio acelera los tiempos de la municipalidad de Santa Rosa que está observando las experiencias de municipios que estatizaron la recolección.
El secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Santa Rosa, Diego Bosch, regresó ayer de Trenque Lauquen donde estuvo observando, junto a la concejala del Frepam, Alicia Iribarren, el funcionamiento del sistema Pro-lim que implementa la comuna bonaerense.

A su regreso Bosh explicó a este diario que el sistema municipal de recolección, separación y venta de los residuos fue implementado allí por el intendente Jorge Alberto Barrachia hace quince años.

Es una alternativa "interesante" dijo el funcionario, entusiasmado por las posibilidades del sistema que ya ha sido incorporado a la vida vecinal de la ciudad y ha logrado crear en los habitantes un alto grado de concientización sobre las ventajas de la separación de los residuos.

El sistema en sí, explicó, contempla la utilización integral de los residuos. Una vez que el camión llega al lugar donde se separa a basura, un rolador abre las bolsas y una cinta transportadora le permite a una treintena de personas clasificarla en plásticos, vidrio y metal que son compactados, embalados y vendidos. Los residuos orgánicos, por su parte, se utilizan para sostener a través de la lombricultura, la producción de compost.

En una zona como la nuestra donde la tierra es de inferior calidad, la producción de estas grandes cantidades de compost permitirán fertilizar plazas, canchas de futbol, paseos y demás lugares donde sea necesario, enfatizó Bosh.

En Santa Rosa se producen, recordó el funcionario, cien toneladas diarias de basura que se pierden en un relleno sanitario. Cambiar la mentalidad de la ciudad con relación a los residuos y hacer de ellos un generador de trabajo al tiempo que se genera una recuperación económica por la venta de los elementos reutilizables que permitiría -si no cerrar la ecuación económica- sí al menos reducir los costos.

Bosch añadió que no es poca cosa lograr "sacar" los residuos de la ciudad y así solucionar el grave problema que es hoy la disposición final de esa enorme masa de desperdicios en un relleno sanitario que pronto quedará saturado.

Costos.

Bosch recordó que por la tasa por recolección de residuos la ciudad recauda ochocientos mil pesos pero la empresa Clear –que recolecta actualmente más de cuatro mil cuadras de la ciudad– pretende cobrar un millón ochocientos mil, esto es, un millón más de lo que se recauda. Para acceder a ese pedido habría que más que duplicar el costo algo que hoy se torna difícil de presentarle al vecindario. Por eso la solución que más gana terreno hoy en San Martín 50 es la de recuperar la recolección como un servicio prestado directamente por la municipalidad para que, además de más barato, sirva para hacer del tema de la basura un sistema de recuperación, reciclado y también una fuente de trabajo.

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