Santa Fe: Reutemann y Binner vuelven a medirse en las urnas

Los dos participaron de la campaña y se acusaron mutuamente de jugar para Kirchner.
Hace 20 años que el socialismo exhibe su hegemonía en las urnas de Rosario. Pero la mujer que toma el té con sus amigas en una mesa de El Cairo parece segura de lo que dice: "El domingo se les corta. El Lole les va a dar una paliza". El mozo las mira de reojo, esboza un gesto de desagrado y espera que las damas no presten atención para contradecirlas: "Yo viví toda mi vida acá y te puedo asegurar que los únicos que han hecho algo son los socialistas. Si fuera por la gente, Binner podría seguir toda la vida".

La política late en los bares y las calles de Santa Fe. El domingo, sus habitantes irán a votar por tercera vez en el año para renovar los concejos deliberantes en 312 localidades y elegir intendentes en siete, todo después de un proceso de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. No es la única particularidad: a diferencia de lo que puede ocurrir en otras provincias grandes, aquí el apellido Kirchner pasa a segundo plano en las discusiones. El centro de las polémicas, de los amores y los odios pasa por Hermes Binner y Carlos Reutemann.

Presidenciables, enemigos íntimos, rivales en la última elección (festejó, con lo justo, El Lole) y ahora también enfrentados por ver quien profesa menos simpatía por el matrimonio K, pasado mañana volverán a medir fuerzas en la primera contienda pos 28 de junio. Hay analistas locales que sostienen que ambos esperaban esta contienda antes de mostrar sus cartas para 2011.

Aunque ninguno descarta disputar la Presidencia y esta es, o debería ser, apenas, una elección municipal, los dos estuvieron lejos de haber sacado los pies de la campaña. Al gobernador se lo ve fotografiado en las calles junto con Clara García, su delfín rosarina, lo mismo que con José Corral, el radical que encabeza la lista de concejales en la capital. Binner aprovechó el día de la primavera para caminar con García en plazas colmadas de jóvenes y hasta se dejó ver menos parco de lo que parece en un festival de rock. Anoche regaló claveles rojos en la peatonal.

Reutemann, que en el marco de la votación de la ley de medios acusó a Binner de ser "el verdadero aliado del Gobierno" no se quedó atrás. Recorrió hasta las ciudades más chicas con promesas de cambio. En Gobernador Crespo, le juró a los vecinos que "el peronismo va a recuperar la provincia en 2011". En Rosario, el candidato de Reutemann es Diego Giuliano, que comparte la lista con Héctor Cavallero, hombre de Agustín Rossi, jefe del bloque K en Diputados.

"Si ganamos, es el comienzo el fin de Binner" dice a Clarín Cavallero, que fue intendente en 1989 de la mano del socialismo y hoy está en la vereda de enfrente. Niega haber sido menemista y, mucho menos, como le imputa el socialismo, el candidato bendecido por Kirchner. El intendente de Rosario, el socialista Miguel Lifschitz lo cruza duro: "Esto es así: o festeja Kirchner o festeja Binner. Si perdemos, el lunes lo tenemos a Kirchner festejando en Rosario".

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