Santa Fe recibirá menos del 5% de lo que aporta.

Por Salvador Di Stefano.

La provincia de Santa Fe presenta un claro perfil exportador: sus ventas externas representan el 21,6% de las totales del país, siendo en términos per cápita dos veces y media mayores al promedio nacional. Lógicamente, este hecho convierte a la provincia en una sustancial aportante en materia de derechos de exportaciones.

En 2008 los productos santafesinos aportaron poco menos de 3.700 millones de dólares, lo que constituye un tercio del total recaudado por el Gobierno nacional. Para tener una idea de la magnitud del aporte de retenciones que efectuaron el último año los productos santafesinos, este equivale a: el monto que recibió la provincia de coparticipación en los dos últimos años, diez presupuestos de la ciudad de Rosario, la construcción de 1.191 escuelas, 259 hospitales de alta complejidad o 1.685 kilómetros de autopista, el presupuesto del Ministerio de Educación nacional y cuatro presupuestos del Ministerio de Salud de la Nación. Cabe destacar que Santa Fe sólo recibió en el último año de la Administración Nacional 6.175,3 millones de pesos por coparticipación federal, poco más de la mitad de lo contribuido en retenciones. Más aun, el Presupuesto Nacional prevé para la provincia una inversión total en obra pública de $ 1.225,9 millones lo que equivale solamente al 7% del total pagado por ella en retenciones. Asimismo, desde las aduanas Santa Fe, se obtiene poco menos de la mitad del total de las retenciones recaudadas por el fisco nacional. En tal sentido, la utilización de la infraestructura santafesina por productos que no son originarios de ella implica un sinfín de sobrecargas, sobrecostos y externalidades para la economía local y la administración provincial. Santa Fe pierde recursos genuinos por las retenciones y tiene que financiar obras de infraestructura esenciales para que el tributo sea recaudado, lo cual tiene un doble perjuicio, los recursos que se van de la provincia, más las inversiones necesarias que están a cargo del presupuesto local. Por otra parte, la reciente decisión del Gobierno nacional de crear un Fondo Federal Solidario donde se destine el 30% de la recaudación por las retenciones a la soja a las provincias, permite estimar qué porcentaje recibirá esta jurisdicción. En 2008 se recaudaron por retenciones a las exportaciones de soja y sus derivados 17.135 millones de pesos, de los cuales el complejo sojero santafesino aportó el 57,6%. Así, si esta modificación se hubiese implementado un año antes, la provincia habría percibido apenas $ 1 por cada $ 4,6 aportados a las arcas nacionales. Teniendo en cuenta que, según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, la cosecha de soja para la campaña actual será de 41,6 millones de toneladas, se puede estimar una recaudación por derechos de exportación de entre $ 16.800 y $ 17.600 millones. Bajo este escenario, el monto total a distribuir estaría entre los 5.040 y 5.280 millones de pesos, muy por debajo de los $6.500 millones anunciados por el Gobierno nacional. Respecto a Santa Fe, en base a dicha estimación, recibirá entre 430 y 490 millones de pesos dependiendo el porcentaje que se use para coparticipar el fondo entre las provincias y del tipo de cambio vigente. En el mejor de los casos, esto es lo supuesto por la administración nacional, la provincia recibiría como máximo $603,2 millones. Igualmente, cualquiera sea el escenario, Santa Fe recibirá menos del 5% de los recursos aportados en retenciones a la soja y sus derivados. Una vez más, se percibe cómo la provincia sufre la extracción de recursos en manos de la administración nacional, limitando el desarrollo de la región. Es por ello que es imprescindible la conformación de un país auténticamente federal que respete sus instituciones democráticas, teniendo en cuenta que el principio de solidaridad hacia otras jurisdicciones no se puede llevar al extremo de obstaculizar el desarrollo local.

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