"Santa Fe quiere la plata de las retenciones para generar empleo".

El ministro Juan José Bertero justificó la decisión del gobernador Binner de adherir al Fondo Federal Solidario, cuestionada por productores y un grupo de intendentes. Dijo que esos recursos, que estimó superarán los $500 millones, se utilizarán para revertir en parte los efectos de la crisis del campo y que si no se toman irán a otras provincias.
Ante las críticas de productores y algunos intendentes, el gobierno provincial salió a defender la decisión de adherir al fondo solidario que se creará con el 30 por ciento que se coparticipará de las retenciones a la soja, que según la administración Binner significará para Santa Fe más de 500 millones de pesos y no 262 millones como sostiene un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.

La decisión binnerista generó ayer un debate por momentos áspero en la Casa Gris, donde con Hermes Binner como anfitrión se realizó una asamblea en la que participaron organizaciones sociales, dirigentes políticos, charareros e intendentes.

El argumento oficial, expuesta por el ministro de la Producción Juan José Bertero en el programa Diez puntos, de Radio 2, es que Santa Fe y sus municipios necesitan ese dinero, que de no ser aceptado iría a otras provincias.

Bertero dijo que esto no significa que la provincia renuncie a la crítica hacia las retenciones, y recordó que la propuesta binnerista es que se suspendan por 180 días y que se reemplacen por otros impuestos coparticipables.

Pero además, afirmó que el dinero se destinará a "acciones que podrían volver a generar empleo" a través de la inversión en infraestructura, con lo cual se revertiría al menos en parte las consecuencias que el conflicto agropecuario, con las retenciones como punto central, representan para la provincia.

"Aceptar o no no soluciona problema de fondo, que es la ausencia de una política agropecuaria", agregó y sostuvo que en "Santa Fe la crisis ya afecta a gran parte de la cadena de la producción industrial".

El ministro respondió a las críticas de productores y de intendentes como el de Armstrong, Fernando Fisher, que esperaban que Binner rechazara el dinero porque entienden que aceptarlo es convalidar el actual nivel de retenciones. En ese sentido, dijo que se toman estos recursos por la "responsabilidad" que significa gobernar, ya que "se toma el dinero para destinarlo a obras que ayuden a la población". "No hay desesperación y no es una cotradicción", enfatizó.

Y abundó: "Si esto nos ayudará a generar empleo y calidad de vida, por qué no tomarlo".

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