Santa Fe promueve el turismo rural como nueva fuente de recursos

El proyecto impulsado por el INTA Santa Fe busca posicionar a la Región Centro de la provincia. Se rescata la producción láctea y agrícola, la identidad cultural y el paisaje
Un carpincho con la boca llena. Ñandúes en alerta. Un burro casi inmóvil. Frambuesas listas para cosechar en un lugar donde el clima no debería hacer posible su cultivo. Un costillar al asador (obvio e infaltable) y jineteadas y niñas bailando folklore en plena calle se presentan todas como imágenes tentadoras para emprender un viaje a lugares no tradicionales que comprenden desde visitas a tambos a museos creados por los lugareños.

Primero fueron los colonos quienes generaron con sus propios recursos ideas para que los turistas comenzaran a llegar y generar así una fuente alternativa de recursos para la economía regional. Pero faltaba organización y los técnicos del INTA, conocedores de cada rincón productivo de la provincia de Santa Fe, sumaron sus esfuerzos junto al del gobierno de la provincia hasta que dieron impulso a una propuesta de turismo rural cuya cuidada folletería se puede conseguir en la representación santafesina en Capital y también vía internet. Para que quede claro el compromiso y el modo de atención ("por sus propios dueños" podría decirse), se incluyen hasta los números de los celulares de los coordinadores de cada localidad para que el visitante no tenga dudas de cómo será recibido.

El fuerte en los pueblos de la Región Centro de la provincia, desde el este hasta el extremo oeste, han sido los circuitos educativos que reciben 100 mil niños al año, además de contingentes de Estados Unidos, Venezuela y la Comunidad Europea que llegan especialmente a la Estación Experimental del INTA en Rafaela.

Sin embargo, desde hace algún tiempo jefes comunales, productores, emprendedores, vecinos y técnicos entendieron que la experiencia individual no era suficiente para atraer a un turista diferente, que busque destinos calmos en los que se rescaten tradiciones y el contacto con la naturaleza y la producción en lugar de los habituales destinos masivos.

Por eso hace dos meses se conformó la Asociación para el Turismo Rural en Santa Fe y el trabajo individual se integró en una red que potencia las riquezas e infraestructura de cada lugar con circuitos turísticos que unen las distintas localidades.

Así un turista que se aloja en Rafaela puede luego visitar la Ruta Lechera en Jacinto Aráuz, o la plantación de fambuesas en Esperanza o tomar un respiro en El Castillo de Arroyo Leyes donde solo se ofrecen alimentos caseros. Eso sí, fiel al espíritu santafesino, además de la cerveza artesanal (en botella o tirada) de fabricación propia se ofrece a los comensales la mayor variedad de cerveza.

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