En Santa Fe, el panorama electoral se dio vuelta

Se invirtieron los papeles en el escenario político santafesino. Las internas primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias del domingo, preliminares de la elección provincial del 27 de septiembre, dejaron un resultado inverso al del 28 de junio. La ciudad de Rosario fue ganada por el candidato peronista y en Santa Fe, los radicales que integran el Frente Progresista se alzaron con la victoria.
Hace poco más de un mes, en Rosario el socialismo superó por 13 puntos al Santa Fe Federal de Carlos Reutemann; pero ahora cayó ante un ex socialista, Héctor Cavallero, actual aliado del kirchnerista Agustín Rossi, que en la sumatoria de votos derrotó a los candidatos del gobierno provincial. En cambio en la capital, donde el 28 de junio Reutemann había marcado una clara diferencia de 20 puntos, ahora los radicales que integran el Frente Progresista vencieron en todas las seccionales y consagraron a José Corral como candidato a concejal.

Es la tercera vez que se aplica esta ley electoral que en 2004 suplantó a la cuestionada Ley de Lemas y que serviría de base para aplicar en toda la Nación, en el marco de la reforma política.

En cuanto a los resultados, el gobernador socialista Hermes Binner señaló: "Se terminaron los votos cautivos a una determinada propuesta, lo que habla de la renovación de la democracia". Para Cavallero, que reinstaló al Frente para la Victoria en el distrito con su triunfo, "hay un agotamiento y falta de creatividad en el socialismo".

Una de las cosas que llamó la atención en la campaña fue que los dos máximos referentes políticos de Santa Fe --y precandidatos presidenciales-- como Binner y el reelecto senador Reutemann, tuvieron poca participación.

Estas internas tenían fecha de realización para el 5 de julio pasado. Pero el gobierno de Binner, dispuso su traslado para el domingo pasado, aduciendo los problemas de la pandemia por la Gripe A. Algunos especulan que si se hubieran hecho a siete días de la derrota a manos de Reutemann, hubiera sido difícil revertir el efecto arrastre en el peronismo.

De cara a la mayor pelea provincial en 2011, la elección de gobernador, los intendentes de Rosario, el socialista Miguel Lifschitz ,y el de Santa Fe, el radical Mario Barletta, se posicionaron como posibles candidatos.

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