Santa Fe define entre Reutemann y Binner, con un ojo puesto en 2011.

Los dos mayores referentes políticos tienen aspiraciones presidenciales.
La inmensa mayoría de los ciudadanos santafesinos llega hoy a las urnas con una convicción en común, la de restarle poder al gobierno central de Cristina Kirchner. Pero lo hace con un dilema que las encuestas no han logrado resolver: si el apoyo será para Carlos Reutemann o para el gobierno provincial que encabeza el socialista Hermes Binner.

La crisis del campo, la seducción de tener a dos serios presidenciales en la contienda, una campaña mucho más agresiva que la cautela de sus candidatos prometía y hasta el miedo a la gripe A forman parte del ropaje que viste a esta elección. Una cantidad de ingredientes que hacen que esta elección -detrás de la Bonaerense- sea la segunda en tensión e impacto.

Según los padrones, hay casi 2,4 millones de santafesinos que están habilitados para votar. Y ellos definirán los nombres de 3 senadores y 9 diputados.

En el escenario local hay dos fuerzas mayoritarias. Una está constituida por el Frente Progresista, con Rubén Giustiniani como candidato a senador y el decisivo apoyo del gobernador Binner.

La otra fuerza es el Frente Federal de Carlos "Lole" Reutemann. Aunque el ex gobernador y ex corredor de Fórmula Uno arrancó la campaña con ventaja, el gobernador Binner se puso al frente de la campaña socialista y así logró emparejar las cosas.

Pero la puja no será solo entre estos dos referentes provinciales, sino también entre ciudades.

Se estima que Rosario apoyará a Binner -ciudad de la que fue intendente- y que en Santa Fe capital y el interior chacarero las preferencias se volcarán por Reutemann.

Todavía son una incógnita los pequeños pueblos, ignorados por los encuestólogos, y el nivel de ausencia en las urnas, ya que la gripe A no para de cerrar escuelas y se sospecha de una ola de temor al contacto entre muchos a la vera del cuarto oscuro.

La provincia de Santa Fe ha sido afectada en los últimos tiempos por la crisis del campo y no la viene pasando bien. Entre otros problemas, tiene sus cuentas públicas en estado crítico, aunque la salud y la educación han soportado con esfuerzo los malos tiempos.

Pero la mayoría de las responsabilidades por esta situación han sido arrojadas hacia la gestión del Gobierno nacional, que recoge aquí una imagen negativa cercana al 80 por ciento.

Para asumir ese mal trago está la figura del legislador kirchnerista Agustín Rossi, que apenas puede aspirar a renovar su banca de diputado en el Congreso Nacional. Dirá que las expectativas eran peores, pero todo indica que no conseguirá más que 12 o 13 por ciento de los votos.

La campaña se ha caracterizado por las agresiones y, como en el resto del país, por la falta de ideas y el exceso de afiches. Hoy, propios y extraños lo plantean como una puja de adhesiones a las figuras, con el 2011 a la vuelta de la esquina.

Santa Fe vota, como todo el país, pero pensando en las luces del centro.

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