¿Santa Cruz en quiebra?

Santa Cruz recibe más dinero de la Nación que cualquier otra provincia argentina, en términos nominales y prorrateado por habitante. Sin embargo, los números siguen en rojo. ¿Adónde va el dinero de Santa Cruz?
Los conflictos laborales son cotidianos. Un día, los albañiles. Otro, los docentes. Al siguiente, los judiciales o el personal de hospitales. Los petroleros. Por ejemplo, 3.000 afiliados al Sindicato del Personal Jerárquico Petrolero de la Patagonia iniciaron una "retención de servicios" por cada turno de trabajo.

Esto significa cumplir con "trabajo a reglamento" ya que se desempeñarán en los yacimientos con las 8 horas reglamentarias, mientras durante las restantes 4 horas de un turno de 12 en total, se quedarán de "brazos caídos".

Peralta había expresado su confianza en que cesarían los choques en la industria petrolera.

Sin embargo, ya son intensos los conflictos sociales en Santa Cruz y es dramático el mensaje del Gobernador acerca de la merma en los ingresos provinciales.

Esto dijo Clarin

"En un universo de cuentas provinciales en rojo, hay al menos un espacio donde Santa Cruz goza de un privilegio impar: entre 2007 y 2008, sólo dos años, recibió del Gobierno nacional $ 1.634 millones para obras viales.

Más de U$S 440 millones al actual tipo de cambio.

Esos $ 1.634 millones equivalen a $ 2,2 millones diarios. Representan la mitad del presupuesto que este año se le asignó al Ministerio de Salud de la Nación. Y arriba del 100% del que le tocó a la Jefatura de Gabinete.

Seguramente, como tantas otras, la provincia de Santa Cruz precisa rutas, caminos, repavimentaciones y puentes. Pero con la plata que en estos dos años le dio Vialidad Nacional es posible comprar todo el asfalto que produce el país en dos años. No es una comparación casual: ese es un insumo que por sí mismo significa el 30% del costo de las obras viales.

Santa Cruz está a la cabeza en casi todos los consumos provinciales de materiales proyectados en el Plan de Necesidades Viales del Gobierno.

Allí entran cemento, arena, cal y piedra.

Es necesario hacer mucha infraestructura para justificar semejantes gastos.

O los costos y los contratos, además muy concentrados, son decididamente altos o median otras explicaciones, como afirman dirigentes de la oposición.

En Santa Cruz existe inversión fuerte en rutas y caminos que conectan con centros turísticos. Igual a la que se requeriría en otros lugares del país.

O a la imprescindible para cubrir el déficit que dificulta el traslado de producción.

Como sea, un orden de prioridades arbitrado desde Olivos.

Mas desproporciones

Entre 2007 y 2008, Vialidad le financió a Santa Cruz obras que en valor superan a las que atendió en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba juntas.

Las 3 concentran el 80% de la producción del país.

No hay provincia que la iguale en el gasto vial por habitante. Esa relación arroja $ 7.230 por persona para el bienio.

Puede parecer poco.

Pero la misma ecuación canta $ 199 para Tucumán. Santa Cruz tiene un territorio mucho más extenso que el de Tucumán. Sin embargo, nada alcanza para justificar la vara que aplica Vialidad: entre 2007 y 2008 puso $ 1.634 millones en una y apenas $ 293 millones en la otra.

Vialidad Nacional en 2008 gastó en Santa Cruz el 12% de su presupuesto total y el 17% en 2007.

Sin ajustes

Por razones obvias, nadie espera un ajuste fiscal antes de las elecciones.

Pero parece inevitable en el después, dado el estado de las cuentas públicas y el peligroso achicamiento del superávit. Entonces se sabrá si la poda es pareja.

El Presupuesto Nacional está herido de muerte. Tiene sobreestimados el crecimiento de la economía, la recaudación impositiva, las exportaciones y las importaciones: todo eso significa menores ingresos que los calculados. Al revés de 2008, cuando se subestimaron los recursos y el Gobierno dispuso de $ 41.000 millones para distribuir por fuera del Presupuesto.

Bien puede ocurrir que, después del 28 de junio, una de las variables de ajuste sean las inversiones públicas.

Otro recurso a mano consistirá en recortar las transferencias a provincias para gastos corrientes e inversiones reales, que el Gobierno maneja discrecionalmente. Esto es, ajuste agregado al que ya aplican unos cuantos gobernados para poder llegar a fin de mes sin tocar el pago de salarios.

Fuentes: Urgente 24 - Diario Clarín

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