En Santa Cruz, Peralta apunta a las petroleras y busca tapar el déficit

A juzgar por el discurso encendido contra las operadoras petroleras que ha desplegado el gobernador Daniel Peralta por estos días, Fernando "Pino" Solanas tiene un aliado por estas latitudes. "No saldrá ni un gramo más de petróleo ni de gas de la provincia", bramó recientemente el mandatario en una visita sorpresa a un campamento ("batería", le dicen aquí), se supone, para animar a los trabajadores. Desde la oposición no se dudó en calificar la aparición intempestiva de Peralta en el campo petrolero de "sobreactuación".
El gobernador ya admitió que la provincia está con problemas de "desfinanciamiento". Ayer, Peralta reafirmó que insistirá con la creación de un fideicomiso por casi 1400 millones de pesos, iniciativa que se frustró la semana pasada cuando varios sus diputados dudaron de aprobarlo y aprovecharon una manifestación de opositores en la puerta de la Legislatura para decir "no nos dejaron entrar". Una excusa para tapar broncas internas entre peraltatista y kirchneristas.

La oposición especula que la provincia adelantó recursos propios para obras que debía financiar la Nación, de ahí la asfixia financiera. De los 5700 millones del presupuesto provincial, la mitad corresponden a fondos nacionales. Ya a principios de año, Lázaro Báez, importante industrial local dedicado a la obra pública, le explicitó su fastidio al gobierno nacional por la demora en los giros de fondos nacionales, aún siendo amigo de los Kirchner.

"El gobernador llegó a la batería manejando una camioneta, solo acompañado por un secretario", difundió con tono épico la propia gobernación. Días atrás, sus funcionarios habían preparado la escena: "es hora de responsabilidad social en serio", dijo uno de ellos; "porque el recurso es nuestro, el petróleo es nuestro", dijo otro.

Lo cierto es que un grupo de trabajadores está por cumplir una semana de toma de un campamento ubicado en Punta Loyola, y en el oficialismo se teme que el ejemplo se multiplique en la región.

"Las operadoras crearon cooperativas de trabajadores para tareas menores, y en algunos casos no están cumpliendo con los pagos. El gobierno tiene pánico que esa bronca se traduzca en piquetes, en estos momentos de fragilidad política", evaluó Javier Pérez Gallart, titular del partido Encuentro Ciudadano (grupo que reúne a peronistas, ex Frepaso y ex ARI, entre otros), en charla con Clarín.

Pérez Gallart y el radicalismo (que venció al oficialismo en las últimas elecciones) no creen que Peralta esté apretando a las operadoras para que cumplan con sus inversiones, como indican envalentonados los funcionarios. "Lo que les está pidiendo es que no le suelten la mano", agregan.

"Si Peralta quiere más fondos de las petroleras, que las controle más y que no se contente con aceptar que las empresas, solo con una declaración jurada, le informen cuánto petroleo y gas extraen", insistió Pérez Gallart.

Ayer, por tercer día consecutivo, el gobernador no respondió a Clarín un pedido de entrevista.

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