Santa Cruz: en medio de la crisis con Kirchner, Peralta dijo que no se va

Santa Cruz: en medio de la crisis con Kirchner, Peralta dijo que no se va
Salió a desmentir las versiones sobre su renuncia, para algunos surgidas en Olivos
Si está semana se vivió un clima espeso en Santa Cruz, ayer la situación pareció llegar a su punto máximo. El gobernador, Daniel Peralta, distanciado de Néstor Kirchner y cruzado por las internas tras la derrota del PJ en las elecciones del 28 de junio tuvo que salir a desmentir su renuncia que corrió sin pausa a lo largo del día.

El vocero gubernamental, Roberto Torres, difundió un comunicado, con sello y firma oficial, en el que negó la dimisión de Peralta y aseguró que "dichas aseveraciones son falsas e infundadas".

Asimismo, aclaró que Peralta cumplía "funciones de manera normal al frente del Poder Ejecutivo Provincial".

De la interna del PJ y el pase de facturas en el partido habla toda la provincia. Las versiones, todas ellas surgidas de la oposición y del seno del propio partido, sugieren que Néstor Kirchner terminó de romper su relación con el gobernador y lo quiere fuera del cargo, hasta los que creen que Peralta está urdiendo un rol de "víctima" para reposicionarse políticamente en la provincia luego de la derrota en las urnas.

Sobre la posible renuncia, muchos especularon que las versiones salieron de Olivos, aunque no dieron mayores fundamentos para esa especulación.

El mandatario provincial tuvo un traspié clave el lunes cuando quiso aprobar en la Legislatura un fideicomiso que ponía como garantías las regalías petroleras y gasíferas de la provincia.

A esto se sumó la renuncia anteayer de Raúl Copetti, representante del Poder Ejecutivo provincial en el Banco Santa Cruz, con fuertes críticas a Peralta a quien acusó de dividir al PJ con sus declaraciones.

El funcionario, muy cercano a Néstor Kirchner, indicó: "El 28 de junio la ciudadanía de Santa Cruz expuso su descontento, y usted aún no asumió los errores de conducción y se ha empeñado en dividir la militancia con declaraciones poco felices".

Ayer a última hora se hablaba de una posible marcha que el propio Peralta quería organizar para respaldar su gestión. En la oposición consideraban que su intención era generar una suerte de "operativo clamor".

Su distanciamiento con Kirchner en un escenario de estrechez fiscal revela su delicado panorama.

El presupuesto provincial de $ 5.766 millones tiene un desfinanciamiento de $ 2.042 millones. El fideicomiso que quería crear el gobernador estaba estimado en $ 1400 millones.

Otro de los interrogantes que se abrió ayer en torno a su relación con el ex presidente, fue una solicitada que difundió la agrupación La Cámpora, que en las sombras comanda su hijo Máximo.

El texto incluye un respaldo al mandatario provincial: "Compañero Gobernador, sabemos que usted siente lo mismo y que con esas convicciones asumió el compromiso y el honor de conducir Santa Cruz. Cuente con nosotros".

Tras la dura derrota que sufrió en las urnas, Peralta había culpado a las operadoras petroleras de la provincia, a las que responsabilizó por su revés electoral y conminó a cumplir con las inversiones comprometidas. Incluso llegó a acusarlas de "chantajear" a su gobierno provincial para extender las concesiones:

Ayer, el gobernador siguiendo está línea elaboró un documento junto al sector sindical firmado por el propio Peralta, el secretario de Trabajo Raúl Santibañez y los gremios petroleros, más la UOCRA y Camioneros.

Según indicaron, se creó una mesa de trabajo para pedir la reincorporación de trabajadores sin actividad laboral, y la creación de un área especial de Energía para controlar a las compañías.

Comentá la nota