Santa Cruz descubre cómo es una elección sin Néstor Kirchner.

El matrimonio presidencial no pasa por su tierra y delega en el gobernador la estrategia para junio RIO GALLEGOS.
La lluvia sacude las persianas cerradas hace un año en la casa de los Kirchner. En la esquina, los militantes se preparan para tapar con afiches una pintada descascarada: "Presidente, bienvenido a tu ciudad". Los pasacalles en la avenida soportan el viento patagónico con un nombre solitario: "Blanca", la esposa del gobernador Daniel Peralta, que será candidata a diputada. Algunos peronistas ya hablan de un nuevo eslogan: "Por el futuro".

Por primera vez en dos décadas, el Frente para la Victoria Santacruceña (FVS) hace campaña sin Kirchner. Nunca, desde 1991, el apellido más influyente de la provincia había dejado de estar en juego. Nunca, tampoco, el ex presidente había arriesgado su proyecto político tan lejos de su ciudad natal. Pero no hay vuelta atrás: la obsesión ahora es bonaerense.

Kirchner hasta hoy no programó una sola visita para respaldar aquí a sus candidatos. Sólo la Presidenta, el 1º de junio, hará un acto para lanzar el interconectado eléctrico de Pico Truncado. Con esa promesa millonaria buscará fortificar un triunfo.

"Kirchner está absolutamente abocado a la provincia de Buenos Aires. Y es lógico", justificó Peralta ante LA NACION. El jefe peronista ya había adelantado la estrategia en Olivos. "Yo no voy a volver a hacer política en Santa Cruz. Háganse cargo", les ordenó a sus hombres, según fuentes partidarias.

El alejamiento comenzó en 2007, en los días de mayor convulsión social en la historia santacruceña. Los Kirchner abandonaron Río Gallegos. Toda la generación política que los acompañaba hizo lo mismo. La lista incluye a ministros, a secretarios y hasta a directores.

Cuando hace unos meses empezó a puntear las nóminas santacruceñas, Kirchner notó la ausencia. No encontraba candidatos. Su única opción era Peralta, el gobernador que sacó a la provincia de la crisis, con buena imagen, pero que suele inquietarlo con sus gestos autonomistas.

El 28 de junio, en Santa Cruz se eligen tres diputados nacionales. Kirchner primero presionó al gobernador para que liderara la lista. Ante la resistencia, aceptó que su esposa, Blanca Blanco de Peralta, sea la que "juegue el apellido". La considera una dirigente sin historia y de bajo perfil, así que terminó segunda. Encabeza el intendente de Caleta Olivia, Fernando Cotillo, hombre de confianza del senador nacional Nicolás Fernández. Tiene buena imagen en el norte provincial, pero es casi un ignoto en la capital. Se presenta como "lo nuevo".

"Kirchner no viene, pero acompaña. Nuestra obligación ahora es renovar el proyecto del Gobierno", repite Cotillo. Así intenta suplir la ausencia del jefe político.

La sucesión

Pero ciertos gestos esconden ambiciones. Varios peronistas sueñan ya con la sucesión. Los que apoyan a Peralta buscan aprovechar su imagen para que siga gobernando después de 2011. Los aliados a Cotillo quieren instalarlo y encontrar, por fin, un atajo para llegar al poder.

Pero los intentos de autonomía no son sencillos. Aun a la distancia, Kirchner sigue dominando un aspecto clave: la economía. El martes pasado, por ejemplo, el ex presidente llamó a Peralta para relatarle, en detalle, qué obras anunciará su esposa el 1º de junio. El jefe peronista tiene línea directa con ministros, sobre todo con el ministro de Economía, Juan Manuel Campillo, que pasa más tiempo en Buenos Aires que en Río Gallegos. Ese dominio es fundamental para una provincia desfinanciada en casi 2000 millones de pesos, alarmada por la crisis petrolera y que se mantiene a fuerza de ayuda financiera y obras controladas en Olivos (ver aparte).

La oposición apela a ese entramado para escalar posiciones. Saben todos, no obstante, que todavía son débiles: en lo peor de la crisis de 2007, el FVS sacó el 58% de los votos. El gobierno provincial hoy se muestra más firme que entonces.

"No es el escenario ideal, pero trabajamos para ganar", repite el principal candidato opositor, Eduardo Costa (UCR). En 2007 fue candidato a gobernador. Sacó el 38%. El poderoso empresario ahora quiere ser diputado nacional.

Un poco más atrás está Héctor Barabino, que se postula por Encuentro Ciudadano. El partido que nació con la crisis es la tercera fuerza. Para lograr una banca necesita, más de 25.000 votos. "Es difícil, pero no imposible. Queremos llegar al Congreso para denunciar la matriz de poder kirchnerista", sostiene. En el gobierno rechazan las críticas. "La elección está ganada", se ufanan. Dicen que, después del 28 de junio, sólo resta conocer una incógnita: qué papel va a asumir Kirchner.

Juan Pablo Morales La Nacion Con la colaboración de Mariela Arias

Santa Cruz

* Cantidad de electores: 160.000

* Porcentaje del padrón nacional: 0,6%

* Cargos que se eligen: 3 diputados nacionales

EL FAVORITO

Fernando Cotillo

Intendente de Caleta Olivia

* Es el primer candidato a diputado kirchnerista. No se sabe si asumirá. "El 29 de junio decidiré qué es lo mejor para mi ciudad", dice.

EL RIVAL

Eduardo Costa

Empresario

* El primer candidato por el radicalismo tiene el apoyo del socialismo y de ARI. Le dicen el "Macri santacruceño".

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