Santa Cruz, con las cuentas y la interna del PJ al rojo vivo

El déficit amenaza las cuentas públicas, mientras siguen los cruces políticos.
El cielo siempre color plomizo parece haber concentrado sus nubarrones sobre la casa de gobierno provincial: ayer, por segundo día consecutivo, se repitieron las solicitadas en defensa del gobernador Daniel Peralta, negando que el peronismo santacruceño esté dividido (entre kirchneristas y peraltistas).

El diputado oficialista (de El Calafate) trató de "golpistas" a los opositores por frustrar hace una semana una sesión legislativa donde el Ejecutivo pretendía crear un fideicomiso por 1.380 millones de pesos, para sostener el déficit presupuestario. "Yo sí se lo que es un golpe institucional en la provincia: en el '89 el PJ volteó al gobernador del Val, en el '99 a García, en 2006 le tocó a Acevedo, un año después a Sancho", enumeró Alejandro Leone, gremialista docente de El Calafate. La historia dice que fue Daniel Peralta (ex ministro de Del Val, y ex titular de la CGT local) el hombre que eligió Néstor Kirchner para pilotear la crisis institucional de 2006.

Un nubarrón con forma de hueco presupuestario amenaza al gobernador Peralta. El gremio docente ya le pidió una audiencia frente a una duda inquietante: las dificultades de la administración para afrontar el pago de salarios y otros compromisos con proveedores.

"Es que entonces no se explica porqué Peralta se quiso endeudar con el fideicomiso, ni las razones por las que la provincia tomó otra deuda de 400 millones con el Banco Nación", explicó a Clarín, Pedro Muñoz, secretario general de los docentes (ADOSAC).

La provincia cuenta con un presupuesto de 5700 millones de pesos para 250 mil habitantes. Se lo considera el más alto en relación per cápita del país. "¿No existen otras opciones (de financiamiento) como recurrir a los famosos fondos repatriados", agregó el jefe de la UCR local, Alberto Lozano.

"Los números son un misterio porque se destruyeron los mecanismos de control", agregó el ex diputado radical Javier Viel, colaborador del empresario Costa.

Las versiones vuelan a la velocidad del viento patagónico. Una dice que la provincia adelantó fondos de obras públicas nacionales, y que esos dineros aún no fueron cubiertos por la Nación. Ya se sabe que desde la residencia de Olivos, los Kirchner responsabilizaron a Peralta por la derrota electoral de junio.

Peralta -que aún no respondió un pedido de entrevista de este diario- estaría buscando fuentes alternativas de financiamiento. Fracasó en la creación del fideicomiso, en parte porque el Banco de Santa Cruz SA negó que fuera a ser el operador. Raúl Copetti, representante de la provincia en el directorio del banco y hombre del riñón K, renunció a su cargo criticando la gestión de Peralta y ensalzando la figura del ex presidente Kirchner. Peralta estaría apuntando ahora a las operadoras petroleras. "Es momento de responsabilidad social en serio", reclamó el jefe de gabinete local, Pablo González, tras reunirse con las petroleras y con el ministro Julio de Vido, en la Capital Federal. "Porque el recurso es nuestro, el petróleo es nuestro", declaró Raúl Santibáñez, secretario de Trabajo, en el mejor estilo Pino Solanas.

"La operadoras deben ratificar o rectificar sus inversiones para 2009", dice el gobierno. Esta semana, el gobernador, que también preside el Partido Justicialista, convocará al debate interno. El vice partidario, Juan Batarev, ya anunció: "Vamos a armar el nuevo rumbo del partido".

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