En Santa Cruz continúa el temblor por la derrota K

La primera derrota del kirchnerismo en Santa Cruz desde 1991 a la fecha sigue dando tela para cortar. Y también mucha polémica. Cristina Kirchner encendió la mecha en su conferencia del lunes, cuando dijo que, en parte, la caída se debía a la escasa presencia del matrimonio presidencial en la provincia. Ayer, el gobernador Daniel Peralta se mostró molesto, aunque reclamó que "habría que preguntarle a ella por qué lo dijo".
"La presidenta tiene una responsabilidad, pero no me quiero poner en el papel de ustedes (por los periodistas) que son los analistas. Yo no la escuché a Cristina, pero si dijo eso, que se debió a la falta de presencia de ellos en el territorio, y las otras cuestiones sobre la gestión, la verdad que me sorprenden", declaró Peralta, según declaraciones citadas por el diario Tiempo Sur.

Cristina Kirchner, textualmente, había señalado en la conferencia de prensa del lunes: "La derrota en Santa Cruz la atribuyo a cuestiones de gestión y ausencia nuestra (en referencia al matrimonio presidencial) en el territorio", dijo aunque advirtió que en el Calafate ganaron por 60%: "Es mi lugar en el mundo. De cualquier manera no deja de ser una derrota que deberá ser analizada por su gobernador y por nosotros".

A pesar de esa suerte de broma sobre el panorama electoral en El Calafate, Cristina no pudo evitar que sus palabras fueran interpretadas como un despegue de la primera caída de los Kirchner desde que el ex presidente arribó al poder provincial, en 1991. Luego, siempre manejó las listas electorales con mano de hierro.

Peralta continuó: "Algo habremos hecho para no llegar a la gente de la manera que esperábamos", según declaraciones citadas por el sitio santacruceño OPI. Peralta propuso que "a partir de aquí el Justicialismo iniciará un debate hacia adentro mediante un congreso partidario".

"No voy a calificar ni a encuadrar lo que dijo nuestra presidenta", insistió el gobernador ante la reiteración de la pregunta.

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