Santa Fe, Córdoba y Capital: tres que restan mucho en los planes K

Por: Eduardo Aulicino

No sólo Buenos Aires concentra la atención de los principales hombres del Gobierno al hacer números sobre las elecciones que se vienen encima. También es seguido de cerca lo que ocurre en otros tres distritos de peso: Santa Fe, Córdoba y Capital. Las cuentas electorales traducen de manera elocuente la preocupación: el peronismo sumó en esas geografías 7,5 de los 45,3 puntos que registró Cristina Fernández de Kirchner en 2007. Y ahora, en los tres casos, el kirchnerismo compite muy de atrás, enredado además en peleas o diferencias con las estructuras del PJ.

Los números de los comicios pasados son una referencia ineludible en los cálculos actuales. Las cifras que consagraron a la Presidenta fueron garantizados centralmente por el peronismo orgánico, alineado entonces sin mayores problemas con el proyecto de Néstor Kirchner y con la sigla del Frente para Victoria. Los sectores aliados hicieron su aporte por afuera del PJ. En los tres distritos, la suma del peronismo para las listas de diputados llegó a los 6 puntos del total nacional, 1,5 menos que en el rubro presidencial. La diferencia se explica en buena parte por las "listas colectoras", que apoyaron a Cristina Kirchner pero corrieron con candidatos propios para otros cargos.

El problema, apenas un año y medio después de aquella elección, es que el peronismo orgánico no podrá ser computado como voto propio en Santa Fe, donde fracasaron recientes intentos de acuerdo, y Córdoba, donde no prosperan siquiera los esfuerzos para acercar a los distintos grupos K. En Capital, el cuadro es complicado en el PJ y también entre los aliados. Vale observar qué ocurre en cada distrito.

Santa Fe fue la primera provincia en que se planteó de manera abierta la disputa entre la conducción del PJ local y el sector que responde sin vueltas a Kirchner. El conflicto con los sectores rurales marcó el distanciamiento de Carlos Reutemann, que rechazó integrar listas con Agustín Rossi, jefe del bloque de diputados oficialistas.

Hubo gestiones, alentadas por el ex presidente, para volver a acercar a Reutemann, asomado desde hace meses a la pelea que desembocará en el 2011. El senador aparece como el candidato mejor plantado para las elecciones de junio, en competencia directa con el socialista Rubén Giustiniani. Lejos, según varias encuestas y el olfato de oficialistas y opositores, se ubica Rossi, que aspira a renovar su banca y mantiene firme la decisión de competir como único exponente kirchnerista en la provincia.

Fuentes peronistas santafesinas y del Gobierno admiten que, a pesar de los intentos por arrimar a las partes, Kirchner no rechazó de manera abierta la decisión de Rossi, aunque no lo entusiasma. La cifra que logre el diputado sería la única a contabilizar por Santa Fe en las cuentas nacionales del kirchnerismo.

En Córdoba el cuadro es más complejo, porque a la pelea con el PJ se suma la división entre los sectores K: así las cosas, el kirchnerismo podría quedar sin nada en el reparto de bancas.

El gobernador Juan Schiaretti completó su alejamiento del Gobierno con la decisión de llevar como principal candidato a Eduardo Mondino, ex defensor del Pueblo y crítico de la gestión kirchnerista.

Todos coinciden en que Luis Juez es el candidato a senador mejor posicionado y, según algunas encuestas, el PJ aparece disputando el segundo lugar con la UCR. El kirchnerismo "puro" quedaría relegado en esa pelea, y además dividido, al menos en la disputa para diputados nacionales, entre los sectores del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y de la diputada Patricia Vaca Narvaja.

No es mejor el panorama en la Capital, donde varios desecharon ser candidatos por el oficialismo -Rafael Bielsa, Daniel Filmus-, los que eran aliados hoy muestran distancia y el PJ, donde pesa especialmente el dirigente sindical Víctor Santa María, busca un perfil propio aunque sin ir a la confrontación con el kirchnerismo. Postales, también, de fisuras que adoptan distintas formas.

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