Santa Fe va en busca de más recursos

El ministro de Economía provincial adelantó que en el presupuesto 2010 habrá cambios en los cuatro impuestos que existen actualmente. Con los ajustes impositivos pretenden recaudar 1.200 millones. "Un 40 por ciento irá a los municipios", calculó.
¿Por qué ellos sí y nosotros no?". La pregunta surgió del propio ministro de Economía, Ángel Sciara, y apuntó a poder desentrañar la causa o la motivación por la cual Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires avanzaron con sus reformas tributarias, algo que –desde que asumió en 2007– la gestión de Hermes Binner no pudo lograr. "Uno podrá pensar que hay problemas políticos que se resuelven de manera distinta en cada provincia", reconoció el funcionario, entrevistado por Crítica de la Argentina. La administración del Frente Progresista arrastra desde hace dos años un déficit de senadores (6 contra 13) en la Legislatura, donde en el 2008 quedó empantanada la reforma tributaria tras el bochazo del reutemismo. Ahora, el gobierno provincial, necesitado de obtener recursos "genuinos", insistirá con los cambios impositivos cuando se envíe dentro de 15 días el presupuesto 2010 a la Legislatura provincial. La ambición de máxima de Sciara es que con esos retoques tributarios "se incremente la recaudación en unos 1.200 millones de pesos". El 40 por ciento de esos recursos, alrededor de 350 millones, según calculó el funcionario, "irán a parar a los municipios y comunas a través de la coparticipación de los fondos recaudados".

Más allá de los inconvenientes coyunturales, Sciara consideró que "es imprescindible una armonización tributaria en la región". Con ejemplos claros enumeró las diferencias que separan a Santa Fe del resto de los distritos que integran la Región Centro y Buenos Aires. "Córdoba va por la segunda reforma tributaria y Entre Ríos planteó un segundo capítulo en los cambios en el Inmobiliario Rural, con los que logrará en dos años recaudar 150 millones de pesos, mientras que Santa Fe –una provincia con otra magnitud económica– sólo podrá juntar 40 millones", señaló el funcionario.

En agosto de 2008, el gobierno de Juan Schiaretti moldeó un esquema en el que elevó la alícuota de Ingresos Brutos al 1 por ciento para la industria –que estaba exenta como en Santa Fe–, al 2,5 por ciento para la construcción y empresas desarrollistas, y al 0,5 para los comercios. Además, se crearon dos nuevos impuestos: a los premios de juegos de azar y a los remates –que en Santa Fe no existen– y planean subir durante el próximo ejercicio un 60 por ciento al Impuesto a los Sellos y un 40 por ciento al Inmobiliario. Para 2010, la provincia mediterránea prevé lograr un aumento de recaudación por incremento de alícuotas –entre 2008 y 2010– de más de 1.200 millones.

Santa Fe aspira ir en el mismo camino, aunque con un ajuste en las alícuotas de los cuatro impuestos que ya existen: Ingresos Brutos, Inmobiliario, Patentes y Sellos.

"El presupuesto de 2010 requerirá incorporar en su estructura un financiamiento que equilibre los recursos con los gastos. Es imposible tener mayor calidad de vida y mejor competitividad para los sectores económicos sin los fondos necesarios", destacó Sciara.

El ministro de Economía admitió que para llevar adelante los cambios en los tributos "no hay mucho para elegir, al menos en el corto plazo. Hacia un futuro uno podría pensar en una reforma integral con nuevos impuestos. Pero lo que hoy nos convoca es de qué manera podemos captar recursos con el menor grado de impacto en la actividad económica. En esto no podemos apartarnos de la posibilidad de modificar Ingresos Brutos, que es el 70 por ciento de la recaudación propia. También es necesario un ajuste en el Inmobiliario, que alguna vez llegó a ser el 20 y hoy es el 8 por ciento de la recaudación. Ahora este tributo es insignificante. Se prevé que Sellos y Patentes también sea modificados". Sciara consideró que los cambios que se llevaron adelante en la Ley de Responsabilidad Fiscal –que tuvo el respaldo de los diputados del Partido Socialista– "no significan para Santa Fe ninguna distensión". "La provincia tiene una ley de administración financiera propia que establece ciertos patrones de responsabilidad. Para nosotros no es ninguna distensión. Con ley o sin ella, la provincia podría endeudarse, pero tenemos la convicción de que la posibilidad de requerir fondos debe ser únicamente para la inversión de obra pública", afirmó.

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