Sangriento choque entre palestinos

Tras el encuentro de los presidentes Abbas y Obama, en el que aquél prometió cumplir con sus obligaciones en materia de seguridad.
Dos miembros de Hamas armados con granadas y ametralladoras automáticas se atrincheraron ayer en una casa en el norte de Cisjordania rechazando las órdenes de rendirse por parte de fuerzas de seguridad de Al Fatah leales al presidente de la Autoridad Palestina (AP) Mahmud Abbas y provocaron así un tiroteo que dejó un saldo de seis muertos.

El enfrentamiento entre las facciones palestinas fue el más sangriento en dos años y se produjo apenas días después del viaje de Abbas a Washington en el que le prometió a Barack Obama cumplir con sus obligaciones en materia de seguridad.

Mohamed al-Samman, líder del brazo armado del movimiento islámico en el norte de Cisjordania, se había refugiado junto con su asistente Mohamed Yasin en una casa en la ciudad de Qalqilya. Cuando las fuerzas de la AP llegaron para arrestarlos, los militantes abrieron fuego. Los dos hombres, el dueño de la casa y tres miembros de las fuerzas de seguridad resultaron muertos. Las docenas de impactos de bala en las paredes evidencian la ferocidad de los enfrentamientos.

"Las fuerzas de seguridad palestinas golpearán con su puño de hierro contra cualquiera que intente perjudicar los intereses del pueblo palestino", afirmó Mahmud Abbas según informó la agencia de noticias oficial palestina Wafa.

Abbas está ansioso por mostrar su determinación de hacer respetar los compromisos que tomó la AP de acabar con la insurgencia asumidos en la Hoja de Ruta firmada en el 2003. Sin embargo, diversos analistas locales señalan que mientras que el presidente de la AP habría salido fortalecido de su reunión con Washington y confiado en una intervención más decidida por parte de Obama para frenar las construcciones ilegales de Israel en los asentamientos, la conducción de Hamas se habría enfurecido por dicho encuentro.

Y es que el movimiento islamista radical se opone a cualquier acuerdo negociado con Israel, no cree que nada bueno vaya a salir de la diplomacia de Obama y considera que el propio Abbas, por actuar en contra de sus militantes, es un traidor a la causa palestina. Parecería que, para ambos bandos, el recuerdo de la toma de Hamas de la Franja de Gaza en el 2007 todavía está muy fresco, y, en ese sentido, la AP no estaría dispuesta a permitir que suceda lo mismo en Cisjordania.

Abu Obeida, vocero de las brigadas Ezzedin al-Qassam, brazo armado de Hamas, acusó a las fuerzas leales a Abbas de estar del lado de Israel. "Los grupos de la Autoridad Palestina son leales a los sionistas. Cualquier luchador palestino tiene el derecho a resistirse a ser abatido, ya sea a manos del ocupante o bien a manos del sus cómplices que se humillan al ejecutar la misión de aquéllos", señaló a través de un comunicado.

A su vez, un grupo de legisladores de Hamas en la Franja de Gaza emitió otra declaración en la que afirman que la redada de ayer ocurrió solo días después de que las fuerzas israelíes asesinaran en Hebrón al militante de las brigadas Al-Qassam Abd al-Majid Dudein, suceso en el que también acusaron a Al Fatah de ser cómplice de Israel. "Lo que sucedió ayer en Qalqilya constituye una gran traición contra el pueblo palestino y una puñalada por la espalda a todas las naciones árabes e islámicas", precisó el comunicado.

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