La sangre llegó al River

La sangre llegó al River
Boedo ve una Banda y se pelea. Ayer hubo piñas en un "amistoso" contra El General de Colonia, por un catch iniciado por Bergessio. Ay...
Quizá haya sido la camiseta del rival. Tal vez el estado anímico. Lo cierto es que la paz que transmitía el plantel de San Lorenzo terminó siendo la calma que antecede a la tormenta. El ¿amistoso? entre los titulares y el Club Atlético El General tuvo que ser suspendido cinco minutos antes de que terminara el primer tiempo porque Bergessio se peleó feo con Gusmán Elizarzú, zaguero amateur que horas antes (y después) del tole tole, de ponerse los cortos, trabajaba en el parque industrial local. Obviamente, el match se suspendió, con saldo de dos cortes en el rostro del punta y un fastidio...

No hace falta retrotraerse demasiado en los recuerdos. La retina aún retiene los hechos que marcaron a este plantel y, particularmente, a varios de sus futbolistas. Tal el caso de Bergessio: héroe del Monumentalazo del 2008, protagonista de una tremenda pelea con Danilo Gerlo en enero de este año, en un amistoso en Salta, el delantero siempre fue protagonista de los duelos con River. Y como toro, ve una Banda roja y se sale de sus casillas. Para colmo, se topó con un hueso duro de roer, conocido en la Liga de Colonia por no faltar en ningún entrevero. Es más, a diferencia del partido del martes, contra Juventud, San Lorenzo jugó ante un equipo que lidera el torneo, por lo que las fricciones fueron mayores. De hecho, el duelo comenzó antes de que se produjera la hecatombe: con el partido 2-0 para el Ciclón, y por un choque, Bergessio discutió con Matías Lugo porque, marcándolo, éste estiró la mano y lo rasguñó (sin querer) en la nariz. Luego, Gusmán intentó calmar las aguas, pero lejos de hacerlo avivó las llamas. A la jugada siguiente, el argentino fue fuerte a disputar el balón y el uruguayo se le plantó. Bergessio se puso en guardia pero su contrincante no dudó: dio dos pasos y le pegó un cross de izquierda y le cortó mejilla derecha. Y a otra cosa. Titanes en el ring, un poroto. Muchos intentaron separar pero la fuerza de Bergessio y de Elizarzú pudo más, hubo patadas varias, muchas arremetidas y, en el tumulto, Lavandina terminó siendo separado del 5 de El General, pero trenzándose con Ramiro Bonavetti, el lateral izquierdo, que terminó siendo revoleado en el área chica, a diez metros de donde había comenzado la batalla. Casi toda la delegación de San Lorenzo se metió a intentar separar, hubo insultos desde los dos bandos y reprobaciones de algunas de las 100 personas que veían el partido. "Bergessio, se me cayó un ídolo", le gritó un anciano uruguayo al delantero. Y El General se retiró entre aplausos de sus seguidores. "Bergessio se quería llevar a todo el mundo por delante, debería ser más humilde. Yo le pegué porque él amagó con pegarme, se me vino encima. No sé qué le pasaba, no aceptó disculpas, tendría un mal día", contó Gusmán en Fox Sports Del Plata.

Un nuevo capítulo oscuro en la historia de este plantel. La sangre, otra vez, llegó al River...

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